Región Red
Permítanme unas mínimas reflexiones estratégicas sobre la Región de Murcia, reflexiones avanzadas hace unos años y que creemos siguen teniendo importancia en esta época de pandemia
En un mundo global, interconectado y donde todos somos vecinos (aunque estemos a 400 o 4000 km de distancia), la potencia de una persona y de un territorio se define por su valor diferencial: no aquello en que es mejor, sino aquello en que es diferente, y en que los demás pueden diferenciarle como referente y modelo. La pregunta esencial es, ¿en qué se diferencia realmente la Región de Murcia del resto de regiones de España y de Europa?; no sólo aquello en que ahora es diferente e incluso mejor, sino AQUELLO EN QUE QUIERE SER MEJOR en el horizonte pongamos 2030-2040-2050.
El valor diferencial va más allá del valor añadido. Lo añadido es complementario; lo diferencial es nuestra imagen de MARCA ante nosotros mismos y los demás. Teniendo en cuenta las ventajas estratégicas de la Región de Murcia (por ejemplo y a vuelapluma: clima, industria agroalimentaria, diversificación económica, turismo, situación en el eje mediterráneo, puerto de Castilla, situación estratégica en el oeste del Mediterráneo, población joven, espíritu de emprendimiento e iniciativa individual, etc...), la Estrategia de la Región de Murcia para los próximos años debiera apostar muy fuertemente por una manera de hacer sostenible estas ventajas en todas las políticas y planes públicos. Las consecuencias de una actuación contraria (Muerte del Mar Menor) ya se están viendo, puesto que las ventajas no son eternas, y sino que se lo digan a las ciudades textiles del interior de España vinculadas a las rutas de las Mestas (¿alguien se acuerda que la verdadera potencia de Castilla era su potencial exportador de lanas?). Las ventajas diferenciales hay que cuidarlas y no dejar que se marchiten.
Nuestra región tiene unos valores diferenciales que debería considerar como la base de su presente y su futuro. Una de ellas es su población y su situación central en el corredor mediterráneo.
Más de un millón y medio de personas sobre 11.000 kilómetros cuadrados, una densidad de más de 125 habitantes por kilómetro cuadrado (la densidad española es de 90), con una aglomeración de casi 700.000 personas en torno a su capital, una ciudad portuaria (Cartagena) con 200.000 personas, una ciudad interior (Lorca) con 100.000 habitantes, 8 ciudades intermedias con más de 30.000 habitantes … todas ellas cifras muy relevantes en el conjunto español caracterizado por una excesiva concentración poblacional en torno a pocas capitales de provincia y un abandono desértico del resto del territorio. Más que de Región, en Murcia deberíamos empezar a pensar en una RED de ciudades grandes, medias e intermedias que permiten hablar de un único espacio de poblamiento. Esta ventaja es tanto diferencial respecto al resto de España (aunque compartida con el resto de comunidades mediterráneas y Andalucía) como uno de sus valores añadidos. El valor diferencial lo vemos sobre todo en la amplia red de ciudades intermedias, espacios urbanos imbricados en el territorio y que permiten que haya y subsista una potencialidad estupenda para el desarrollo agroalimentario, la creación de empresas logísticas, y la especialización en servicios sostenibles. Sobre estas ciudades intermedias debiéramos construir nuestra ventaja diferencial: ¿porqué no soñar en un futuro en que todas estas ciudades estén unidas por un metro-ligero circular o en red, al igual que ahora lo están por una correcta red de autovías autonómicas localidades como Alhama, Mazarrón, Lorca, Torre Pacheco, Jumilla, Yecla, Totana, Cieza… y las que me faltan?, ¿es mucho soñar?).
La sostenibilidad implica un mejor aprovechamiento de los recursos, y la determinación de cuáles deben ser la INVERSIONES ESTRATÉGICAS a 10, 15 O 20 AÑOS para cambiar el modelo de desarrollo hacia:
- Una REGIÓN-RED.
- Una región puntera en el emprendimiento agro-industrial.
- Una región que apueste por el fomento de la innovación e investigación en el desarrollo y optimización del Agua como recurso definitorio de su presente y futuro, en el marco del nuevo modelo de la Economía Circular.
- Una región referente en el Turismo sostenible y compatible con la preservación de su gran riqueza paisajística y natural.
- Una región que luche por ser centro del eje mediterráneo español, porque “nadie es más que nadie” y la geografía es un potente aliado de los intereses murcianos.
- Una región preocupada por el Talento de su gente, y por aprovechar todas las sinergias educativas entre sus instituciones universitarias.
- Una región que enfoque las amplías competencias educativas que tiene en fomentar el espíritu emprendedor y empresarial (que son lo mismo) entre sus jóvenes.
- Una región capaz de aprovechar la experiencia de su potente tejido asociativo y cooperativista.
- Una región que verdaderamente sea una región.
Ahora, una vez realizado un diagnóstico (mejor o peor), lo esencial es tomar decisiones. Porque lo fácil es escribir; lo difícil y verdaderamente diferenciador es hacer, un hacer responsable en el sentido de que todo lo que se hace tiene un impacto del que somos los únicos protagonistas y del que nadie adulto puede abdicar.
Estas son las ideas. ¿Quién decide qué se hace?. ¿Quién se implica en esa decisión?.





















