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ENTRE TÚ Y YO

La Maita: Sabia mezcla entre lo asiático y nuestra huerta

Natalia López Miércoles, 30 de Septiembre de 2020 Tiempo de lectura:

 

El pasado 22 de septiembre a las 15:31 hora peninsular, tuvo lugar el equinoccio de otoño, momento en el que cambiamos de estación, periodo gris y de menos actividad, un tránsito hacia los oscuros grises del invierno, aunque hemos sufrido el “veranillo de San Miguel”, es decir, episodio de tiempo cálido que suele acontecer en torno al día del citado santo, donde suben las temperaturas y recuerdan a épocas estivales. Expresiones o dichos de la cultura popular que siempre se cumplen, y este año también.

 

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Hace poco leí algo que me hizo pensar: “el otoño es tiempo de maduración y culminación, de soltar y de sembrar las semillas de lo que dará fruto el año próximo.” Y pensé ¿podremos soltar este otoño el maldito coronavirus y empezar de nuevo?, ¿será en otoño este feliz acontecimiento?, sería un pensamiento soñado por todos. Ya lo decía el presidente americano Thomas Jefferson: “Me gustan más los sueños del futuro que la historia del pasado.” O el escritor Miguel de Unamuno: “De razones vive el hombre, de sueños sobrevive.”

 

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Bueno no dejemos de soñar, lo cierto es que los días son más cortos, bajan las temperaturas y tenemos nuevo horario. Para sobrellevar esta nueva estación del año contamos con la ayuda de la alimentación. El cuerpo se siente más cansado y estresado porque coincide con la vuelta al trabajo y el inicio escolar. Por lo que no pueden faltar las vitaminas y los minerales presentes en los productos de temporada, que debemos consumir, son más económicos y están en su mejor momento para el consumo. (Moras, arándanos, cítricos, pera, kiwi, granada, uvas, castañas, chirimoyas, membrillo, alcachofas, coliflor, brócoli, puerro, berenjenas, calabaza, boniato, hongos, setas, champiñones…).

 

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Cambiando el tercio, este fin de semana he visitado en Molina de Segura, concretamente en lo alto del casco viejo, el RESTAURANTE LA MAITA, enclavado en un edificio de arquitectura vanguardista de dos alturas sobre restos de muralla de una antigua alcazaba andalusí. Cuenta el escritor molinense, Paco López Mengual, varias historias y leyendas sobre un tesoro árabe que pudo encontrarse en la zona donde ahora se ubican sus terrazas. El restaurante tiene como chef ejecutivo a TOMÁS ÉCIJA (1977), merecedor de distintos premios y reconocimientos. Mejor Joven Cocinero de Murcia (2008), Premio al Mejor Pincho, entregado por el Balneario de Archena, también ha participado en la elaboración de las más de 250 recetas del libro del maestro, Raimundo González. Tomás es un gran divulgador de nuestra gastronomía fuera de nuestra Región. Chef, junto a su pareja y gran cocinera, Cundi Sánchez, también del restaurante El Albero, situado en Ceutí, con ganas de conocer y pendiente de una visita de la que os informaré en otra ocasión.

 

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Por cierto, el nombre del restaurante La Maita, viene por la Tía Maita, Margarita López Riquelme, sanadora de Molina de Segura, conocida en toda la Región. Su especialidad era la curación de fracturas de hueso. Comenzó sus trabajos después de la guerra civil. Una curiosidad que me parecía interesante y quería compartir con vosotros…

 

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La Maita es un gastrobar de tapas, sushi, cocteles y copas. El restaurante me resultó muy agradable. Estructurado en diferentes alturas y con varias terrazas a modo de mirador con vistas a la Vega Media del Segura. Nosotros estuvimos en la que llaman El Torreón por su ubicación correspondiente a la vieja torre.

 

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Una cocina de fusión y creativa que utiliza productos de la huerta murciana para elaborar platos internacionales y japoneses. Una mezcla de sabores interesantes aportando imaginación a la tradición y cuidando la materia prima.

 

Una carta no muy extensa, estructurada en Sushi, Tapas y Postres. En ella se ofrece un menú fusión, compuesto por seis tapas&sushi y un postre, incluye el pan, café, bebida, cerveza, refrescos, vino blanco y tinto de la casa (45 euros), aunque en esta ocasión, preferimos compartir y probar varios platos de su carta. Platos bien elaborados y con presentaciones muy cuidadas, contando con un servicio ágil y atento. Comenzamos con un tartar de atún rojo picante, huevas de tobiko y cebollino presentado sobre un plato en forma de cabeza de atún, bueno y justo de picante; uramaki de salmón flambeado y langostino; gyozas de pollo, yakiniku y sésamo tostado, muy ricas; vieira gratinada picante y langostino, nos la recomendaron por ser su plato estrella y realmente me resultó exquisito; probamos el trampantojo (manzana verde, foie y pan crujiente con pasas); también muy bueno el croquetón de ropa vieja, panceta y trufa; recomendado también el canelón de chato murciano, gratinado y trufado y el meloso de ternera confitado en su jugo con cremoso de patata. Para terminar, nos decantamos por tres de sus postres, couland de chocolate y helado; torrija caramelizada y helado y sorbete de yuzu, coulis de frutos rojos y galleta crujiente, todos muy buenos y el último muy refrescante.

 

El restaurante tiene como gerente y jefe de personal a Juan Pedro Écija, hermano de Tomás, con el que estuve hablando. Nos contó la difícil situación por la que están atravesando como el resto de sus compañeros hosteleros. Ellos sirven copas y cocteles en su terraza. Comentaba Juan Pedro que no entendía el horario de cierre de la una, acaso “a la una y cinco sale el virus y antes no, no lo entiendo...”.

 

De lo que me informo Juan Pedro, fue del proyecto que están llevando a cabo y del que andan muy ilusionados: “estamos haciendo un embutido de gallina murciana, una raza autóctona de la zona en peligro de extinción, estamos recuperando la raza y realizando morcón, salchichas, chorizo, sobrasada, salchichón, un embutido bajo en grasas y colesterol”. Tengo que admitir que probé el morcón y que estaba exquisito, nada que envidiar al de cerdo tradicional. Diría que éste en concreto mucho mejor, y si es mejor para la salud ya se sabe, como dice el refrán: “Quien bien come y bien digiere, sólo de viejo se muere”.

 

Me despido otra semana esperando que tengáis un FELIZ comienzo de otoño, amigos de MurciaEconomía.

 

RESTAURANTE LA MAITA.  CALLE CASTILLO 18. MOLINA DE SEGURA   TELÉFONO 968 97 36 07

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