
El consejo de Administración de la Autoridad Portuaria de Cartagena ha aprobado reducir las tasas de ocupación y de actividad a los concesionarios que la han solicitado, hasta el máximo que permite la ley en apoyo a las empresas portuarias y dentro de lo establecido en el Real Decreto de medidas de reactivación económica para hacer frente al impacto del COVID19 en los ámbitos de transportes y viviendas.
Las empresas que lo han solicitado son Ilboc, Erhsip, Berge y Terminal Marítima de Cartagena son las que se ven y se pueden ver afectadas por una reducción en el tráfico de graneles sólidos por acumulación de almacenamiento o reducción de consumo por la pandemia. La medida hace referencia a los tráficos mínimos exigidos en el año 2020, por tanto, se trata de una decisión de dar cobertura a sus posibles dificultades, con carácter temporal y provisional, pendiente de ser acreditado a final de año y que ha de ser aprobada por parte del Consejo de Administración.
La presidenta de la Autoridad Portuaria, Yolanda Muñoz, ha subrayado que “las medidas aplicadas son hasta el máximo que nos permite la ley. Somos el puerto más rentable de España lo que nos permite hacerlo y en estos momentos es fundamental apoyar a las empresas que son las que generan empleo y riqueza. Nuestra obligación es apoyar a nuestros concesionarios y proveedores con medidas como las que hoy se han aprobado para paliar en lo posible su situación financiera”.
Hasta agosto el tráfico de granel sólido se ha estancado con un leve descenso coyuntural y propio de la circunstancias de un 6,8%, con 287.000 toneladas menos movidas por los muelles. A pesar de ello, este tráfico ha tenido un buen comportamiento en el puerto de Cartagena lo han llevado a ocupar la tercera posición a nivel nacional, un puesto muy relevante, teniendo en cuenta que "hace 10 años apenas movíamos 3 millones en un año y estábamos situados en la novena posición en el ranking".



