La firma murciana ha construido plantas de hormigón para empresas del sector en cuatro continentes
La crisis de la construcción ha arrastrado a Frumecar, una empresa murciana especializada en el suministro de maquinaria y tecnología para la industrial del hormigón.
La empresa, que ha presentado concurso de acreedores, surgió en 1970 como un taller familiar y en 1979 se constituyó como la actual sociedad que dirige Mariano Carrillo.
Desde su sede en el polígono Oeste, en Alcantarilla, Frumecar controla una red de distribuidores y servicios postventa en Madrid, Brasil, Marruecos, Rumanía, México, Argelia, Túnez, Irán, Mozambique y Egipto. En estos y otros países europeos, Frumecar ha construido plantas de hormigón y fabricado hormigoneras para las principales empresas mundiales del sector.
La central en Murcia cuenta con una plantilla superior a los 30 trabajadores y en el año 2009 alcanzó una facturación superior a los 35 millones de euros. Al año siguiente, tras el estallido del boom inmobiliario, el volumen de negocio se redujo a menos de 18 millones.
Fuentes de la empresa han señalado que este concurso de acreedores, ya aceptado por el juzgado de lo Mercantil número Dos de Murcia, no afecta a otra de las empresas propiedad de Mariano Frutos Carrillo, Rumbo Maquinaria, que también en 2009 tuvo una importante facturación de más de 13 M€ y un año después se vio reducida a menos de dos millones.
La titular del juzgado ha nombrado como administradora concursal a la abogada Blanca Lorenzo Monerri, y ha dado un plazo de un mes a los acreedores para que presenten sus créditos pendientes de pago.
Frumecar recibió el pasado diciembre uno de los premios a la Excelencia Empresarial en la categoría de pymes, concedido por la consejería de Empresas.

