
La aerolínea finlandesa Finnair ha anunciado este martes que recortará 700 puestos de trabajo de forma permanente por el impacto de la pandemia de coronavirus en sus operaciones, frente a los mil despidos que anunció a finales de agosto.
La reducción de la plantilla, compuesta por unos 6.500 empleados, se realizará antes de finales de marzo de 2021 y afectará a unos 600 trabajadores de Finnair en Finlandia y a un centenar más en otros países, según un comunicado de la aerolínea.
Este ERE no incluirá al personal de vuelo -pilotos y tripulantes de cabina-, quienes sí se verán afectados, al igual que el resto de trabajadores que permanezcan en plantilla, por despidos temporales de larga duración mientras continúen las restricciones de viaje por la pandemia de COVID-19.
Finnair inició en septiembre un expediente de regulación de empleo (ERE) con 2.800 de los cerca de 6.200 trabajadores que tiene en Finlandia, con el objetivo de despedir a mil personas para reducir sus costes fijos en 100 millones de euros anuales.
También negoció despidos permanentes con los cerca de 300 trabajadores que tiene fuera de Finlandia, de los que un tercio perderá su trabajo.
"Este es un día muy triste en Finnair. La pandemia de coronavirus ha sido completamente injusta para nuestra industria y, lamentablemente, muchos empleados de Finnair ahora deben sufrir personalmente sus consecuencias financieras", afirmó en el comunicado el consejero delegado de Finnair, Topi Manner.
"No obstante, los cambios son necesarios e inevitables. La reconstrucción de Finnair requiere que seamos competitivos cuando la aviación comience a recuperarse gradualmente. Por eso, en el futuro tendremos que hacer muchas cosas de manera diferente para tener éxito en este competitivo mercado", añadió.
La aerolínea, cuyo accionista mayoritario es el Estado finlandés, advirtió además de que los despidos temporales que afectarán a toda su plantilla podrán ser de muy larga duración para muchos empleados, ya que la recuperación del sector aéreo "tomará varios años".
Finnair se ha comprometido a ayudar a los empleados despedidos a través de un programa social, que incluirá apoyo en la búsqueda de un nuevo trabajo fuera de la empresa, formación educativa y orientación sobre emprendimiento.








