
"Las empresas familiares somos imprescindibles para llevar adelante el proceso de relanzamiento, recuperación y transformación que tiene que abordar nuestro país. Por nuestros valores y especialmente por nuestra capacidad de liderazg", así lo ha asegurado hoy Marc Puig, presidente ejecutivo de Puig y presidente asimismo del Instituto de la Empresa Familiar, en la apertura del XXIII Congreso Nacional de la Empresa Familiar, que debido a la pandemia se está celebrando por primera vez de forma telemática, lo que no ha impedido que la participación sea histórica, con casi 1.000 empresarios familiares, socios del IEF y de las Asociaciones Territoriales de Empresa Familiar, presentes a través de la plataforma digital creada a tal efecto.
El evento ha contado con la presencia de José María Tortosa, presidente de la Asociación Murciana de la Empresa Familiar (AMEFMUR), quien ha acudido al evento organizado en Madrid junto al resto de presidentes de las asociaciones territoriales.
El Congreso, que cuenta con el patrocinio de Banco Santander y KPMG, ha sido inaugurado este lunes por Su Majestad el Rey don Felipe, quien en su intervención ha señalado que la crisis generada por el Covid19 “es un auténtico reto para España. Y es en estos momentos difíciles cuando las familias, las empresas, las instituciones, tenemos que demostrar nuestra capacidad de resistencia, y nuestra voluntad para unir fuerzas y encontrar soluciones que sirvan a corto, medio y largo plazo”.
El presidente del IEF ha explicado que el lema del Congreso de este año,'La fuerza de la recuperación', se eligió porque “esa es la idea que queremos transmitir a la sociedad y a las instituciones: que las empresas familiares somos imprescindibles para llevar adelante el proceso de relanzamiento, recuperación y transformación que tiene que abordar nuestro país. Por nuestros valores y, especialmente, por nuestra capacidad de liderazgo, acreditada en algunas de las empresas aquí representadas, algunas de ellas con más de un siglo de historia”.








