
El presidente de Renfe, Isaías Táboas, ha estimado este jueves que la compañía llegará a finales de 2022 con cifras de negocio similares a las de 2015 y todavía por debajo de las registradas en 2019: "La crisis tiene un impacto directamente en vena en los ingresos de esta empresa".
Así lo ha explicado en una nueva sesión del ciclo sobre infraestructuras organizado por el Círculo de Economía, en la que ha afirmado que prevén pérdidas tanto el año que viene como el próximo y ha señalado que aunque 2015 no fue un "mal" ejercicio, no fue "tan bueno" como 2019.
Con estas perspectivas, Táboas ha detallado que el objetivo de la compañía está siendo "ganar eficiencia" dada la imposibilidad de "reducir gasto directamente" o de llevar a cabo expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE), como en el sector privado.
"Hemos ahorrado en gasto corriente", ha continuado para concretar que también lo harán en el 18% de todas las partidas en las que tienen "margen de maniobra", lo que excluye, ha dicho, los gastos ligados a la producción.
Ha recordado que actualmente el 50% de los gastos de Renfe son resultado del pago del canon a Adif en infraestructuras y que un 8% es la cuenta de la energía eléctrica.
Renfe ha diseñado también una "estrategia para ingresar más" y "salir de la curva tan pronunciada" en la que se ha visto sumida por la pandemia, con diversas iniciativas que creen que les permitirán crecer pese a la coyuntura actual.
Entre otros, la empresa se ha propuesto acelerar su proyecto de "Renfe as a Service (RaaS)", una aplicación móvil que integra los servicios de Renfe y otros operadores de transporte y que, según el directivo, proporcionará 100 millones de euros en ingresos adicionales entre 2021 y 2024.
Para ello están buscando un socio que colabore en el desarrollo dgital de la aplicación, que estima que mueva entre 600 y 700 millones de euros en 2024, y que les ayude a escalarla y posicionarla internacionalmente.
Paralelamente, Renfe está explorando otros negocios para paliar los datos negativos de la pandemia, como licitar dos servicios de tren regionales en Francia -uno en Lille y otro en Estrasburgo-, un "mercado de expansión natural" para la compañía, tal como ha resaltado.
Asimismo, están estudiando su participación en un proyecto para unir las tres capitales de los Países Bálticos -Riga, Vilna y Tallín- con fondos europeos, una iniciativa en la que, ha dicho, "competimos con todos los grandes".
El presupuesto de Renfe para el próximo año pasa por una inversión de 856 millones de euros, un 116% más que en 2020 y un 193% superior a 2019, de los cuales el 30 % se destinarán a Cataluña.







