
El Corte Inglés de Myrtea echa el cierre este sábado tras haber prestado servicio durante 11 años en el centro comercial y además, reclamará a los tribunales los 36 millones de euros que el grupo Pikolin le debe al centro.
El grupo aragonés, que es el el mayor propietario de Myrtea, debería de haber aportado el total de la deuda para poder costear los servicios que ofrece el centro comercial durante un año, según han declarado fuentes de El Corte Inglés.
A pesar de que la cadena anunciaba la tarde del viernes la decisión de reclamar ese dinero de manera judicial, el proceso ya había comenzado el pasado mes de septiembre cuando El Corte Inglés dio a conocer la disconformidades con su socio Pikolin.
Los 360 trabajadores del centro comercial han sido destinados a otros establecimientos de El Corte Inglés de Murcia y de Cartagena y en los supermercados Supercor. Además, 57 de ellos se incorporarán a la central de llamadas que el grupo abrirá en Murcia para atender a sus clientes de toda España.
Aunque El Corte Inglés asegura tener una participación del 28% en la propiedad del centro comercial de Espinardo, el grupo aragonés asegura ambas empresas son propietarias a partes iguales del Myrtea.







