
La puesta en marcha de medidas restrictivas como el toque de queda nocturno, los confinamientos perimetrales y el retroceso a la fase 1 flexibilizada en una decena de municipios durante las últimas dos semanas han permitido reducir la velocidad de los contagios en la Región de Murcia, si bien no se puede hablar todavía de que se haya doblegado la curva.
Así lo ha indicado en la rueda de prensa posterior al comité de seguimiento de la covid-19 su portavoz técnico, el epidemiólogo Jaime Pérez, que ha detallado que en los 10 municipios en los que se ordenó el cierre interior de la hostelería el número de casos en las últimas dos semanas ha bajado un 24 por ciento, mientras que en el resto los contagios aumentaron un 8 por ciento, ralentizándose su ritmo.
De esa manera, “se ha visto que el crecimiento de la incidencia se ha frenado bruscamente” y la tasa de incidencia acumulada en la región a día de hoy es de 777 casos por cada 100.000 habitantes en los últimos 14 días y de 396 en los últimos 7 días.
No obstante, “de ahí a doblegar la curva nos queda un tiempo”, ha dicho, y más tarde habrá además que liberar al sistema asistencial de la gran presión por personas hospitalizadas y en UCI.
La ampliación desde esta media noche y durante otros 14 días de esas medidas de restricción, que “afectan a los derechos fundamentales”, es una decisión “difícil” e “incómoda” porque “altera la normalidad de la vida”, pero Pérez ha confiado en que permitan mantener esa tendencia a la baja para no tener que acordar nuevas restricciones.
El epidemiólogo se ha referido también al cierre de la hostelería desde este sábado y ha lamentado que en la jornada previa “no dimos el mejor ejemplo”, al reunirse numerosas personas para “despedir” al sector.
Pérez ha advertido de que “el mejor homenaje que se puede hacer a la hostelería es quedarnos en casa, hacer un pedido y disfrutarlo en compañía de nuestros convivientes”.
A quienes celebraron reuniones masivas en las calles les ha pedido que durante los próximos 10 días extremen las precauciones y eviten al máximo el contacto con sus familiares mayores para que los contagios que previsiblemente se dieron en esas celebraciones no pasen a la población de mayor riesgo.
La Región de Murcia ha registrado este domingo 365 nuevos casos de coronavirus y 11 víctimas mortales, 8 hombres y tres mujeres con edades comprendidas entre los 54 y los 93 años.
Según los datos aportados este lunes por el servicio de Epidemiología de la comunidad autónoma, seis de los fallecidos eran del municipio de Murcia, y el resto, de Yecla, Lorca, Molina de Segura, Alcantarilla y Águilas.
En total, han fallecido por coronavirus 417 personas en la Región de Murcia desde que comenzó la pandemia.
Hay 597 personas hospitalizadas, de las que 99 están en cuidados intensivos y desde el inicio de la pandemia ase han hecho 414.527 pruebas PCR y de antígenos y 74.845 test de anticuerpos.
Actualmente hay 12.290 personas afectadas y 44.210 lo han estado desde marzo, mientras que son 29.797 las que se han curado.
Para hacerse una idea de la grave situación que atravesamos, ha dicho que en dos semanas en la comunidad autónoma se ha contagiado el equivalente a todo un municipio de 14.000 habitantes.
La situación actual, ha advertido, es “muy delicada”, con hospitales que están ya teniendo que derivar pacientes a otros centros y que han tenido que suspender toda la actividad no relacionada con la covid.
No obstante, ha pedido a las personas que sufran alguna dolencia que no sea el coronavirus, que acudan a los centros sanitarios si es necesario, porque “no se pueden dejar desatendidas” otras patologías graves.














