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ENTRE TÚ Y YO

Los Pata Negra

Juan Luis Pedreño Martes, 24 de Noviembre de 2020 Tiempo de lectura:

 

Estos días reconozco que ando algo preocupado. Estoy intentado concienciarme de que se nos vienen tiempos difíciles. La pandemia no ayuda mucho, la verdad. Como dice un buen amigo mío, “la hemos liado, pero bien”. Y todo ello me lleva a una reflexión. ¿Puede ser que se esté forjando una contradicción entre la necesidad de que nuestros jóvenes tengan que emprender y, a la vez, que la cultura del esfuerzo se esté perdiendo como aquel Arca que buscaba Indiana Jones en alguna película de su trilogía? 

 

Y así, me acuerdo siempre de uno de mis emprendedores favoritos. De mi amigo Antonio. Un murciano, antiguo alumno mío en teleco y un luchador que parece que aprende mientras duerme. Junto a él, más murcianos. Por ejemplo, el Sr. Darío Gil. Con una edad equidistante entre la de Antonio y la mía, es el responsable de Computación Cuántica e Inteligencia Artificial de IBM en el mundo. En todo el mundo. Una referencia internacional. Director de IBM Research, líder el I+D de la nube, inteligencia artificial o blockchain y tiene a su cargo a un ejército de 3000 investigadores, en el país de Joe Baiden.

 

Y hablando de Inteligencia Artificial, pues me acuerdo de otra murciana. Otro referente. Otro ejemplo. Isabel Valera, con poco más de 30 años, es la responsable del Grupo de Investigación de Aprendizaje Probabilístico en el Max Planck Institute for Intelligent Systems, en Alemania.

 

En artículos anteriores les hablaba de otros murcianos de éxito. Más ejemplos de emprendedores que han crecido aprendiendo sobre tecnología y creando ideas y proyectos empresariales.

 

¿A dónde quiero llegar? Pues muy sencillo. Todos ellos, junto con Antonio, Darío e Isabel son gente buena. Gente de aquí, de la tierra del talento. A mí me gusta denominarlos “pata negra”. Un fenómeno que consiste en ver el esfuerzo de jóvenes que tienen ilusión; que saben que lo difícil lo tiene que hacer alguien; que no vale cualquiera; que piensan que pueden ser ellos, ¿por qué no?; que asumen una responsabilidad; que estudian; que leen libros; que hacen deporte, que se cultivan con actividades adicionales y que también se divierten. Vamos… lo de toda la vida.

 

Pues bien, ahora que necesitamos como el comer a estos “pata negra”, resulta que cada vez se fabrican menos, y menos aún que saldrán. Sobre todo, de las Universidades, de aquéllas con titulaciones tecnológicas, pues desde bien temprano esto se ve como una forma de complicarse la vida. Porque eso va en la línea contraria de la cultura del esfuerzo. Y así nos va.

 

Como dice Alex Rovira, “el progreso es imposible sin la habilidad de reconocer errores, y entonces, tenemos que dirigir la exigencia hacia nosotros mismos”. Eso pensaron nuestros protagonistas “pata negra” de hoy y… ahí les tienen. Tirando del carro, aunque no salgan en las redes sociales haciendo un ticktock - que también los harán - para deleite de los que se tumban en el sofá pensando que así se emprende. Hay tiempo para todo, hasta para aprender de los mejores.

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