
Nuestra vida está llena de momentos únicos e irrepetibles. Así comenzaba mi primer artículo hace casi un año para MurciaEconomía, donde presentaba con un vértigo monumental la columna “Gente & Cosas que hacen la vida más interesante”.
Ese vértigo no ha desaparecido del todo, supongo que habita en mí. Pero no es miedo, ni estrés, ni inseguridad, ni nada que se le parezca. Se trata más bien de respeto, compromiso, responsabilidad, y principalmente de no perder la ilusión, como el que está enamorado y siente sus mariposas revolotear por su estómago. Así me siento yo cuando preparo una entrevista, cuando converso con mi especial de la semana, cuando la monto y la comparto con todos vosotros, con la misma pasión que cuando me lancé a escribir “mi primera vez”.
Esto os lo debo a vosotros, mis queridos lectores, a mis amigos y a mi familia que con vuestros “likes” y por supuesto, vuestras críticas, hacéis que mi curiosidad sea incansable y no pierda oportunidad de abrir corazones de gente interesante, que, aun viviendo en el anonimato, tienen mucho que aportar, pues todos tenemos ese puntito que nos hace ser especial.
Ha sido un año muy complicado para todos, hemos demostrado que sabemos estar, teletrabajar y ser productivos, que somos solidarios y generosos, que sabemos cuidar de los nuestros, apretarnos el cinturón, estar en casa sin que se nos caiga encima…y principalmente hemos demostrado, que el buen humor y la sonrisa no nos la borra un virus. Seguimos luchando, dándonos besos y abrazos virtuales y sin darnos cuenta estamos en puertas de la Navidad, una de las fiestas más importantes para los cristianos y para los niños.
La Navidad, ese momento en el que aprovechamos para estar con nuestros seres más queridos y aunque este año todos pensamos que serán diferentes y no paramos de mencionar la ya manida frase, “ésta será una Navidad atípica”, lo cierto es, que hay muchas cosas que podemos hacer para que sean unas navidades entrañables, y aunque no podamos reunirnos libremente con los nuestros, solo hay que dejarse llevar por la magia de las fechas y dejar volar la imaginación.
Este año, más que nunca, considero que es fundamental que expliquemos a nuestros pequeños el significado real de la Navidad, que lo asocien al sentido cultural de estas fechas, inculcándoles valores éticos, responsabilidad, respeto, empatía, generosidad, valores que les permitan crecer, desarrollar y afianzar su identidad, más allá de la diversión y de los regalos que a veces se apropian de estas fechas, desvirtuando la verdadera esencia de las mismas.
Las cosas que realmente importan y merecen la pena en la vida, tales como la felicidad, la amistad y el amor no tienen precio y se riegan todos los días. Por ello, hoy quiero compartir con vosotros mi ilusión por seguir aquí, en MurciaEconomía, mi segundo hogar, y, ante todo, daros las gracias por leerme. Así que, con mis dedos sobre el teclado, que reconozco que siguen temblorosos y la mejor de mis sonrisas, me despido con una frase de Lao Tsé, “la gratitud es la memoria del corazón”.
¡Feliz viernes!

