
La economía española cerrará el año con una caída del 11,4% y recuperará parte del terreno perdido en 2021, cuando crecerá un 6%, según CaixaBank Research, el servicio de estudios de CaixaBank, que estima que España tendrá que esperar a 2023 para recuperar el nivel de PIB anterior a la pandemia.
Las previsiones de CaixaBank se alinean con las últimas proyecciones del Banco de España, que apuntan a un desplome de la economía de más de un 11% este 2020 y a un repunte del PIB del 6,8% en 2021, así como de la OCDE, que al igual que el supervisor sitúa en 2023 la recuperación del producto interior bruto precrisis.
En su informe mensual del mes de diciembre, CaixaBank Research señala que la lucha contra la pandemia dará "un giro decisivo" en 2021 gracias al inicio de la vacunación contra la COVID-19, lo que permitirá que las principales economías mundiales vuelvan el próximo año a la senda del crecimiento, como la eurozona, que previsiblemente crecerá un 4,3%, tras cerrar el ejercicio con una contracción del 7,4%.
La entidad recuerda que la crisis de la COVID ha sido de una magnitud "inusitada" y que la economía ha sido víctima de las medidas que se han tenido que implementar para atajar la pandemia, si bien subraya que la velocidad de recuperación ha sido muy superior a la de anteriores crisis.
Prueba de ello es que en 2020 la economía ha sido capaz de recuperar en tan solo un trimestre (el tercero) casi un 60 % del producto perdido, frente a los nueve trimestres que tardó durante la crisis financiera de 2008.
En esta ocasión, la política monetaria y fiscal ha tenido un papel fundamental para paliar los efectos de la pandemia: desde la actuación del Banco Central Europeo (BCE) a la de los diferentes gobiernos para asegurar los ingresos de las personas afectadas por las medidas de restricción de la actividad, ya sea a través de los ERTE, los ceses extraordinarios de actividad, las moratorias o el diferido de impuestos.
"La política económica ha actuado como anestesia para estabilizar las constantes vitales de un paciente que estaba entrando en fase crítica", indica CaixaBank Research.
La pandemia seguirá marcando 2021, aunque se espera que sea el año en el que la economía consolide su recuperación, gracias a la disponibilidad de una vacuna, junto con un uso más intensivo de test rápidos, lo que permitirá mantener la epidemia bajo control, sin tener que recurrir a medidas tan restrictivas como las impuestas hasta ahora.
En cuanto al tejido productivo, CaixaBank considera "fundamental" que las empresas españolas no salgan "excesivamente debilitadas" de esta pandemia, para lo que habrá que compaginar el alivio financiero a las empresas viables más afectadas -por ejemplo, vía recapitalizaciones y ayudas directas- junto con políticas estructurales que adapten el tejido productivo a una nueva realidad más verde y digital.
"Finalmente, será esencial combinar una política fiscal de apoyo para la recuperación a corto plazo con una visión a medio plazo centrada en reequilibrar las cuentas públicas y conseguir recuperar espacio fiscal para que la próxima crisis nos coja con margen de maniobra para desarrollar políticas anticíclicas", remarca el informe.
Añade CaixaBank que el Fondo de Recuperación Europeo, denominado Next Generation EU, representará una oportunidad única para modernizar la economía española y aumentar su crecimiento potencial, dado que supondrá la llegada, entre 2021 y 2026, de 72.000 millones de euros en transferencias no reembolsables.






