
Trabajar con números es una buena salida laboral, pero antes de que hagamos nuestros primeros asientos contables necesitamos formarnos.
La contabilidad no es ninguna broma, puesto que la salud financiera de una empresa depende de ella, de los números que haga el contable.
De esta forma, para llegar a ser contable hay que pasar por una formación muy especializada que vamos a ver a continuación, explicando las tres maneras que tenemos para trabajar en este puesto de tanta responsabilidad.
Grado universitario
Esta es la manera más usual por la que podemos llegar a ser contables, aunque no la única.
En la Universidad hay varios grados que pueden convertirse en contables, como son el grado en Finanzas y Contabilidad y el grado en Administración y Dirección de Empresas.
De los dos, el de Finanzas y Contabilidad es el más específico, aunque si no queremos “cerrarnos” tanto el campo laboral podemos hacer el segundo eligiendo aquellas asignaturas optativas que tengan que ver con el mundo de la contabilidad.
Son grados de cuatro años que nos preparará para hacernos cargo de las finanzas de las empresas, aunque lo cierto es que para poder ser contables vamos a necesitar experiencia laboral que tendremos que ir adquiriendo con prácticas, becas o con trabajos sencillos y supervisados.
Ciclo formativo de grado superior
Otra manera de llegar a ser contables es evitar la Universidad y optar por un ciclo formativo de grado superior, lo que se conoce coloquialmente como “módulos”.
En concreto, el ciclo que necesitamos es el de Técnico Superior en Administración y Finanzas, unos estudios que duran justo la mitad que el grado universitario.
En este ciclo vamos a tener una preparación teórica inferior y a veces eso nos cerrará algunas puertas, al menos en principio, pero a cambio vamos a estar en contacto con la contabilidad práctica desde el primer día.
Por si fuera poco, al terminar tendremos que hacer 400 horas de formación en un centro de trabajo real, unas “prácticas” que en muchos casos se transforman en un contrato de trabajo, algo que no ocurre con aquellos alumnos que salen del grado.
Máster de especialización
La última manera de llegar a ser contable es haciendo un Máster de especialización en contabilidad.
No hay uno en concreto, puesto que las universidades pueden crear los suyos propios, pero lo mejor que podemos hacer es elegir uno que sea oficial.
Para hacer este curso de especialización no hay que tener una titulación relacionada con la contabilidad, aunque sí que creemos que es mejor haber tenido contacto con las finanzas, puesto que de lo contrario nos será muy complicado seguir el curso.
Estos Másteres suelen ser de al menos un año, dos en muchos casos cuando son oficiales; y como pasa con los grados, no siempre se enfocan en la parte práctica aunque deberían hacerlo.
Podemos hacer uno de estos Másteres a distancia, una opción que nos va a permitir compatibilizar el aprendizaje de la contabilidad con nuestro trabajo actual, y es que estos cursos de especialización nos ayudan a mejorar nuestro trabajo, permitiéndonos optar a otros puestos de mayor capacitación y remuneración.




