Hostelería en tiempos de pandemia
En el día de ayer planteó que los protocolos de la Comunidad Autónoma contemplen prohibir la ingesta de alcohol cuando los niveles de transmisión se encuentren disparados como en la actualidad, ¿puede explicarlo?
Mi propuesta parte de la dimensión de servicio público de la hostelería, frente a quienes la consideran exclusivamente culpable, los locales ofrecen servicio a todos sus clientes, muchos de ellos pasan el día fuera de su casa y precisan de esas atenciones culinarias, pero también ofrecen servicios de aseos e incluso
de atención ciudadana.
Hay que tener claro que no es la restauración la que genera contagios, es el consumo irresponsable y la desinhibición, la relajación de la que proviene.
A diario leemos o escuchamos informaciones sobre los incívicos comportamientos de los usuarios de la hostelería, jóvenes y no tan jóvenes, y cómo se ligan al aumento de contagios.
El propio Gobierno regional lo primero, y único que hace cuando vienen mal dadas es cerrar la hostelería, ligando de forma directa la propagación del virus con su actividad.
Ayer mismo desde el Gobierno regional ha reforzado este argumento en su comparecencia de ayer, cuando afirmó que el 78% de los contactos con vínculo epidemiológico tienen relación con el ocio.
Ante esta criminalización del sector estamos obligados a ofrecer alternativas y soluciones, por eso planteamos que una hostelería sin alcohol es mejor que una hostelería cerrada, no es lo que deseamos, pero es lo que hay a día de hoy.
¿Algunos ya lo comparan con la Ley Seca?
Es una solución transitoria, que además no impide que nadie pueda ingerir bebidas alcohólicas, pues se podrá efectuar en el hogar.
Como digo, una salida a la hostelería para que no haya marcha atrás en la reapertura cuando lo permitan los datos.
Recuerde la Ley Antitabaco o las restricciones que ya existen al consumo de alcohol, que han mejorado nuestra salud y nadie pone en duda. Pues en tiempos de pandemia creo que se trataría de una restricción asumible por un bien mayor.
¿Cree que su propuesta será tenida en cuenta?
No lo sé, de hecho no sé si quienes tienen que fijar los protocolos saben a qué atenerse cuando lo hacen.
Llevamos prácticamente un año de normativas y recomendaciones contradictorias, centros comerciales o salones de juego abiertos y bares cerrados; mascarillas para correr al aire libre; y fijación discrecional de actividades esenciales o no, creo que no tener en cuenta este factor cuando se vinculan los contagios con el ocio sería una nueva muestra de falta de rigor, y para quien piense que trabajando sin alcohol, de manera transitoria, no puede
existir la hostelería, un refrán de mi tierra que lo explica bien claro, “más vale ensalá que hambre”.





















