
Y de mesas, mecedoras, maletas, mesillas, marcos... y también de mobiliario.
El mobiliario es una más de las manifestaciones de nuestra cultura que refleja los diferentes modos de vida del hombre a lo largo de la historia y vienen condicionadas por las corrientes de pensamiento de cada sociedad, sus condiciones de vida, sus gustos, usos y costumbres. Los muebles no solo reflejan el espíritu de una época, también el carácter de sus dueños y usuarios. Por eso es tan importante elegir esas piezas con las que te sientas más identificado, que reflejen tu personalidad y sean la carta de presentación de tu casa.
Pero el tiempo pasa irremediablemente, y algunos de estos muebles envejecen ante nuestra mirada por aburrimiento; los cambios de tendencias hacen estragos y los desechamos sin imaginar que con poco trabajo, podrían tener una increíble segunda oportunidad.
Si Gepetto fue capaz de darle vida a Pinocho, seguro que somos capaces de resucitar e impregnar nuestra personalidad a más de uno de estos muebles, para que tengan las características adecuadas para devolverles el esplendor perdido.
Un buen diseño, una buena madera, un carácter funcional importante o un valor sentimental es más que suficiente para ponerte manos a la obra.
Me siento como pez en el agua cuando me enfrento a un nuevo reto de transformación. No solo cuenta lo que tú quieras hacer con él, también lo que te vaya pidiendo el propio mueble en el proceso de renovación. Es un trabajo bidireccional donde la creatividad y las características específicas del objeto, te llevan al resultado final.
La calidad de la madera, el estado de la misma, las capas de pintura o barnices y el estilo deseado, nos llevará a elegir entre distintas técnicas para rentabilizar el trabajo.
Después de la teoría, os traigo algunas de mis últimas transformaciones por encargo, con soporte fotográfico del antes y después, de tres tipos de mueble, de muy diferentes características y uso.
El primero es un mueble cubertero, clásico y demodé, necesitaba un cambio radical para una nueva ubicación. He pintado los cantos de los cajones y del tablero a la tiza en color carbón, para después hacer un collage de papeles pintados con una clara influencia japonesa. Un resultado sofisticado y elegante.
![[Img #78454]](https://murciaeconomia.com/upload/images/01_2021/4431_img-20210121-wa0026.jpg)
El segundo, una cómoda oscura y pasada de moda, con gran capacidad de almacenaje, ha rejuvenecido con la pintura blanca, unas rayas en beige en los cajones donde transferir una cartel muy chic en francés, alcanzando un aspecto refinado y vintage.
![[Img #78453]](https://murciaeconomia.com/upload/images/01_2021/2142_img-20210121-wa0027.jpg)
Y, por último, este mueble de recibidor, de proporciones delicadas, pero con falta de personalidad, recobra todo su esplendor con un atrevido color menta, un delicado papel pintado al fondo de los casilleros le proporciona mayor profundidad y sutileza, para rematarlo con la madera original desprovista del barniz en sus estilizadas patas. Llamativo y original, perfecto para convertirse en una pieza clave de decoración.
![[Img #78455]](https://murciaeconomia.com/upload/images/01_2021/8942_img-20210121-wa0025.jpg)
Quizá te haga mirar con otros ojos alguno de los muebles que te rodean, y no olvides:
“Un mueble bello no mejora la vida, pero uno feo puede estropearla”.
¡Os espero el próximo viernes!


