
Somos esclavos de nuestras palabras y es importante saber compartirlas en el cuándo y en el cómo, porque pueden cambiar la emoción de una vivencia. Podría profundizar en mi opinión de la importancia sobre ellas, pero este paso compartido es un alto para que juntos podamos ver quien habla a quien. La palabra de moda hace un tiempo no lejano fue empatía, aunque resultó ser una moda pasajera que al pasar el tiempo se olvida, imagina llevar pantalones de campana, lo ves raro hoy y “ayer” era lo más natural.
En este año que empieza con cierta intensidad, podríamos volver a ponerla de moda para recuperar esos hábitos cuando parabas a sentir si todo está como has enjuiciado. Los días con menos ruidos en tu cabeza, piensas que eres empático con las personas, que sienten tal cual tú lo sientes, que compartes su emoción y sabes que están sintiendo.
Si al leer estas palabras te has identificado; y sientes que eres una persona empática, ¡enhorabuena! No dejes de entrenarla, pero te hago una pregunta a boca llena, ¿lo eres contigo?
![[Img #78509]](https://murciaeconomia.com/upload/images/01_2021/2718_demoda.jpg)
El mudo nunca dejó de cambiar y no esperes que te avise cuando deje de hacerlo. Eres un mundo por descubrir.
Mr. sapiens
Hablo de comprender las tuyas, de mirar y entender las emociones que sientes. En esos días que se cruzan los cables de tu cabeza y lejos de ser tu mejor versión se transforma en tu peor compañera, sientes que todo lo que pasa a tu alrededor es lo contrario a lo que se debería y te “taladras”, ves todo desde una oscuridad fría que no te deja oír el ruido que tienes en ti. Te encuentras bajo una coraza que piensas que te cuida de todo el exterior porque todo es para algo malo, todo resta en el día, es una injusticia tras otra más grande, en resumidas cuentas, tienes un paso incómodo, ser empático con uno mismo, ¿sería opción?
Pongamos de moda la atuoempatía, seguro que alguna persona con inquietud mental ha encontrado una palabra o la crea. Yo prefiero saborear el momento en el que te asomas a tu interior y dejas de oír para escuchar y comprender. Y el descanso hace que el día que despiertas tras la tormenta, tenga una luz especial y hasta el amanecer llega a tener matices rojo y rosa. Intentar razonar contigo mismo despierta la inquietud, no siempre se puede solo y debemos recurrir a un profesional y dejarte cuidar por la parte de ti que no te deja de abrazar. Solo el hecho de pensarlo, te hace ser consciente y te resitúa.
¡Si lo intentas y tropiezas! ¡Enhorabuena! Muchos tardamos en dar el primer paso y no dejamos de caminar.
Gracias por el aprendizaje.


