
El veterano artista murciano José María Falgas Rigal ha fallecido este domingo a los 91 años de edad. El pintor, quien fuese nombrado hijo predilecto de Murcia en 2017, permanecía ingresado en el hospital Reina Sofía durante las últimas semanas a causa de la covid.
Su muerte ha provocado la reacción del mundo cultural y político en la Región. Así, el presidente de la Comunidad Autónoma, Fernando López Miras, dedicada unas palabras al artista y aseguraba que "José María Falgas siempre estará con nosotros a través de sus obras".
Falgas, quien estaba considerado como uno de los mejores pintores de la Región y obtuvo importantes reconocimientos a nivel nacional durante toda su trayectoria, comenzó su carrera artística con apenas 16 años. Pronto comenzó exponiendo sus obras en la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Murcia y, en las últimas dos décadas, colaboró estrechamente con la Universidad de Murcia (UMU).
El artista que completó la galería de Rectores de la UMU
Cuando la UMU estaba a punto de ser centenaria, aún no se habían incorporado a su galería de Rectores del edificio de la Convalecencia los retratos de los iniciadores de la misma, los dos primeros Comisarios Regios de la institución.
Fue entre 2008 y 2009 cuando dos obras suyas pasaron a engrosar y casi completar -a falta de los dos rectores republicanos, que se incorporarán en breve- la Galería de Rectores del edificio de Convalecencia.
Se trata de los retratos de Andrés Baquero Almansa, el primer dignatario de la Universidad de Murcia, la persona que puso en marcha el centro y quien se encargó, desde su puesto de Comisario Regio, de pronunciar el solemne discurso de apertura con el que se iniciaba la andadura de la Universidad de Murcia, allá por octubre de 1915, y del de Vicente Llovera Codorníu, que sustituyó a Baquero tras su repentina muerte y desempeñaría el máximo cargo de la universidad murciana entre enero de 1916 y abril de 1918.
La labor de Falgas en pro de la difusión de la historia de la UMU comprende su participación en un proyecto del Servicio de Comunicación para difundir la historia del centro: la plasmación de las puertas más históricas de los dos últimos siglos en cuatro magníficas obras que reproducían los lugares en los que había funcionado la Universidad de Murcia: el instituto de Segunda Enseñanza murciano -más tarde Alfonso X el Sabio y hoy Licenciado Cascales-, las antiguas graduadas del Carmen, el Campus de La Merced y la Convalecencia. Las láminas, agrupadas en carpetas y tituladas “Universidad de Murcia, cien años con las puertas abiertas a la sociedad murciana”, sirvieron durante mucho tiempo para dar a conocer esa parte de la historia de nuestra institución a numerosos visitantes recibidos tras su centenario.



