
Cookware International, el propietario de la marca Pyrex, absorberá también a otro de los fabricantes franceses de vajillas de vidrio, Duralex, que se había declarado en suspensión de pagos en septiembre pasado y estaba desde entonces bajo administración judicial.
El Tribunal de Comercio de Orleans (centro de Francia) se pronunció este jueves por la venta de Duralex a Cookware International, que era el único candidato que quedaba en liza desde hace una semana.
En un comunicado conjunto, las dos empresas subrayaron que la operación "responde a una lógica coherente y complementaria entre dos marcas icónicas del saber hacer francés en el vidrio con la constitución de un polo de ambición mundial Made in France (...) gracias a sinergias fuertes entre las dos empresas y sus plantas industriales respectivas".
Según el diario local La République du Centre, el comprador pagará 3,55 millones de euros, una cantidad relativamente baja, pero que tiene que ponerse en relación con las deudas que arrastra la empresa con los bancos y sobre todo con la Seguridad Social, estimadas en 41 millones de euros.
La oferta de Cookware International garantiza el mantenimiento de todos los empleos (248) de su único centro industrial de La Chapelle Saint Mesmim, en las proximidades de la ciudad de Orleans. Los únicos que tendrán que dejar sus puestos son el consejero delegado, Antoine Loannidès, así como el director comercial y el director financiero.
El presidente del grupo comprador, José Luis Llacuna, indicó que pretende duplicar la facturación de Duralex, de 21 a 42 millones de euros de aquí a 2024 y replicar el modelo de Cookware. El consejero delegado anunció que se prevé una inversión de unos 17 millones de euros en ese periodo para innovar y mejorar la productividad.
Pyrex y Duralex seguirán siendo empresas independientes con sus propios equipos directivos.









