
“Amigos para siempre”, rezaba el lema de los Juegos Olímpicos de Barcelona 92. Aquella cita supuso, hasta la fecha, el tope histórico de España en el medallero, con un total de 22 metales: 13 oros, 7 platas y 2 bronces. Además, sirvió como carta de presentación ante la comunidad internacional de un país moderno y democrático y el espaldarazo a Barcelona como una de las ciudades más cosmopolitas del continente europeo.
A nivel deportivo, son recordadas las hazañas del gimnasta ruso Vitali Shcherbo, con sus seis medallas de oro, o su compatriota el nadador Aleksandr Popov. En el equipo español brillaron nombres como el de Fermín Cacho y el de los integrantes de los conjuntos de vela, que subieron cuatro veces a lo más alto del pódium.
Para preparar los Juegos de Barcelona, el Gobierno español, consciente de su relevancia a nivel político, social y, por supuesto, deportivo, se puso manos a la obra para garantizar el éxito a todos los niveles. Así, se apostó por la creación de la Asociación de Deportes Olímpicos (ADO), institución que gestiona el programa de ayudas a los deportistas.
Al frente de este organismo se encuentra, desde el pasado mes de octubre, el murciano José Antonio Fernández Herrero, designado como director general de ADO tras el acuerdo alcanzando por el Comité Olímpico Español (COE) y el Consejo Superior de Deportes (CSD).
Nacido en Alcantarilla, Fernández Herrero dejaba atrás su puesto como director de relaciones corporativas y RSC de la empresa de limpieza Limcamar. Su nutrido currículum y sus amplios conocimientos, entre los que destaca su experiencia en programas comerciales, marketing y comunicación y su formación como director comercial y RSC, le han llevado a comandar esta importante institución.
En MurciaEconomía hemos conversado con él para conocer de primera mano cómo está viviendo estos primeros meses al frente de ADO, sus proyectos y la preparación para los Juegos de Tokio que, si nada lo impide, se celebrarán este verano del 23 de julio al 8 de agosto. "Al 2021 le deseo pasar página de esta pandemia", nos asegura. Que así sea.
¿Peligran los JJOO de Tokio?
Todas las informaciones que han puesto en duda la celebración de los JJOO de Tokio este verano, han sido desmentidas tanto por el Gobierno japonés como por el Comité Olímpico Internacional (COI). Los JJOO se van a celebrar. Está claro que la situación es de cautela ante el devenir de la pandemia, pero si los Juegos se vuelven a aplazar será porque la situación sanitaria es muy grave, cosa que no deseo.
¿Se baraja la posibilidad de unos JJOO diferentes a lo que hemos conocido hasta ahora en cuanto a formato o duración?
Van a ser diferentes, desde el mismo momento que se ha retrasado su celebración un año por una pandemia mundial por primera vez en la historia del olimpismo. La duración de los mismos no va a sufrir variación alguna y lo que se está estudiando, aunque ya se ha anunciado, es que se van a celebrar en un formato con importantes restricciones a la presencia de público en las diferentes pruebas, actos y en la Villa Olímpica, por motivos evidentes de seguridad sanitaria.
¿Cómo os ha afectado esta pandemia y toda la crisis sanitaria y social que está conllevando ? ¿Han perjudicado mucho las restricciones motivadas por la covid a los deportistas españoles?
El mundo del deporte, como cualquier otra actividad humana, social y económica se ha visto afectada también, y en gran medida, por esta crisis sanitaria. No somos ajenos a sus consecuencias y ADO, como parte del deporte español, también ha sufrido y está sufriendo sus consecuencias. Con el apoyo y la confianza de nuestros socios fundadores, COE-CSD-RTVE, y de las grandes entidades patrocinadoras como Telefónica, Loterías, ColaCao, Coca-Cola, Allianz, Correos, Damm o Barceló, que siguen confiando en ADO y en el Equipo Olímpico Español, nos está permitiendo afrontar esta situación con dificultades pero con optimismo.
Y en cuanto a los deportistas, éstos han visto trastocados sus planes de entrenamiento y preparación en el confinamiento así como sus calendarios de competiciones. El retrasar la celebración de los JJOO de Tokio ha supuesto para muchos de ellos un golpe importante pero, a pesar de ello, lo están afrontando "con deportividad" y con ilusión y ganas de llegar a Tokio en las mejores condiciones para conseguir el éxito este verano.
¿Cuáles son sus principales objetivos en ADO?
ADO es la entidad sin ánimo de lucro que, desde 1988, tiene como objetivo dar apoyo, a través de las llamadas Becas ADO, a los deportistas españoles en su preparación para los JJOO, incluidos Campeonatos del Mundo o de Europa. Y esto lo hace obteniendo recursos económicos a través del Programa de patrocinio del Equipo Olímpico Español. Por lo tanto, mi objetivo es que ADO siga cumpliendo su razón de ser y sea capaz de conseguir los mayores recursos posibles para que nuestros mejores deportistas puedan prepararse para representar a España en los JJOO y en el resto de competiciones internacionales con las mayores garantías de éxito. Éxito que es el de todos nosotros como país.
¿Cómo es a nivel personal y profesional pasar de una empresa privada a una institución pública con los mejores deportistas del país?
En lo profesional y en lo personal está siendo un reto apasionante. El estar trabajando para deportistas como Saúl Craviotto, Carolina Marín, Lidia Valentín, Sandra Sánchez, y así hasta más de 400 deportistas y técnicos españoles que forman el Equipo Olímpico Español es muy motivador. En lo personal supone estar mucho tiempo fuera de la Región y de la familia, pero se asume y tengo el apoyo de mi mujer y de mis tres hijos.
¿Tratará de implicar más a las empresas y entidades de la Región de Murcia en el ADO?
Es una de mis prioridades porque, desde su fundación para los JJOO de Barcelona, ninguna empresa de esta Región ha formado parte de ADO. Y, sin duda, formar parte del Equipo Olímpico Español y hacer historia con él, es una gran oportunidad para las empresas regionales y también para la Región de Murcia. Es el escaparate idóneo donde mostrar nuestras empresas, nuestro compromiso social y el 'buen hacer' de nuestra Comunidad.
![[Img #78713]](https://murciaeconomia.com/upload/images/02_2021/5853_joseantonioferherreroado2.jpg)
En los últimos años la UCAM ha contado con numerosos y destacados deportistas olímpicos como Mireia Belmonte, Lydia Valentín o Ruth Beitia. ¿Cómo es la relación de ADO con esta institución? ¿Echa de menos que más universidades apuesten por este tipo de apoyos?
La UCAM apoya a muchos de los mejores deportistas olímpicos desde hace muchos años a través del COE. Su compromiso con el deporte es total. Por ello me gustaría que la UCAM también entre a formar parte de ADO y del patrocinio del Equipo Olímpico Español, para de este modo alcanzar a todos los deportistas olímpicos con su apoyo.
La vocación por el deporte y por los deportistas que lleva a cabo la UCAM es necesario ponerla en valor porque es única en nuestro país. Siempre digo, donde me preguntan, que no me gustaría que nos diéramos cuenta de su auténtico valor el día que falte. Y sí, echo de menos que otras universidades, entre ellas las públicas, se implicaran de una manera mucho más decidida por el apoyo al deporte.
David Cal, Joan Llaneras, Saúl Craviotto, Andrea Fuentes o Gervasio Deferr a nivel olímpico y Rafael Nadal, Alejandro Valverde o Pau Gasol a nivel global, son algunos de los deportistas que más éxitos han cosechado para España. ¿Volveremos a tener una generación como ésta? ¿Cómo es el presente y el futuro a medio y largo plazo en el deporte olímpico español?
Carolina Marín, Sandra Sánchez, Lydia Valentín, Gómez Noya, así hasta más de 300 deportistas españoles de las 35 disciplinas olímpicas, son becados por ADO para prepararse y poder formar parte del Equipo Olímpico y representar a España en Tokio. Para poder ser becado de ADO tienes que ser medalla olímpica, en campeonatos del mundo o europeos, en definitiva, estar entre los 8 mejores del mundo en tu disciplina deportiva. Creo que el presente y el futuro del deporte olímpico español está más que asegurado. Y si apoyáramos más a nuestros deportistas a través de programas como ADO, el futuro aún sería más esperanzador.
Recordemos que desde los primeros JJOO de Atenas en 1896 hasta los de Seúl en 1988, España había conseguido 27 medallas. Ese mismo año se creó ADO para apoyar a nuestros deportistas de cara a Barcelona 92. Obtuvimos 22 sólo en Barcelona. Desde la fundación de ADO España ha obtenido 123 medallas. Sobran los comentarios.
Al margen del olimpismo, ¿cómo valora la situación del deporte a nivel nacional y en regional?
Estamos en un momento crucial para el deporte español. Esta pandemia, más que nunca, ha puesto de relieve que el deporte contribuye activamente al desarrollo económico y social de la población. Está claro el compromiso del deporte con la educación, su beneficio para la salud, y su impacto en nuevos estilos de vida; y además, el deporte genera negocio y riqueza, crea empleo directamente, o de forma indirecta y tractora.
Así, el deporte ha sido identificado junto a la cultura, como uno de los ámbitos palanca del Plan de Recuperación, Transformación y Resilencia de la Economía presentado por el Gobierno de España. Su capacidad de transformación a través de la innovación y la sostenibilidad, son capaces de impulsar el crecimiento de la economía muy por encima de otras facetas más tradicionales. Los Presupuestos Generales del Estado (PGE) han corroborado esta condición, con un incremento de más del 23% del presupuesto respecto a ejercicios anteriores.
Creo, sin duda, que el deporte tiene una gran oportunidad de dar un enorme paso hacia adelante, en su capacidad de impactar social y económicamente. Pero también para cambiar cómo percibe la sociedad el valor que el deporte aporta a los hábitos saludables y a los resultados sociales y económicos.
En el ámbito regional, salvo por iniciativas privadas y por el empuje del propio ecosistema deportivo, creo que sería triste que no visualizáramos el potencial y el papel que el deporte puede llegar a aportar a la economía y a la sociedad de nuestra Región en los próximos años. Sería un error. Y me temo que no veo nada que me haga ser optimista, al menos por parte del Gobierno autonómico.



