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REGIÓN DE MURCIA

Caña, tapa y precaución en la reapertura de las terrazas de los bares

Ojós, Villanueva del Río Segura y Ulea reabren las terrazas de sus bares con un aforo máximo del 75% y con miedo a un posible cierre

Javi Correa Jueves, 04 de Febrero de 2021 Tiempo de lectura:

 

En el día de ayer Ulea, Ojós y Villanueva del Río Segura volvían a abrir las terrazas de sus bares. Una incidencia inferior a los 500 casos por cada 100.000 habitantes les servía a estos tres municipios, de los más pequeños en cuanto a tamaño y población de la Región, para reabrir las terrazas de los negocios hosteleros.  

 

 

"No sabemos lo que nos dejarán abrir", explicaba Marisol desde el otro lado de la barra del bar Moreno, en Ulea, del que es dueña. "No he podido contratar al cocinero y al camarero, son mis hijos los que me están ayudando", continúa mientras cobra a unos chicos. Sobre si el primer día de reapertura ha sido bueno o no asegura que mucho mejor de lo que cabría esperar: "mucha gente de fuera", cuenta. 

 

 

Dos jóvenes que comen en la terraza dan fe de ello. "Sabíamos que hoy abrían los bares de este pueblo y nos hemos acercado a comer aquí", explican. El bar apenas cuenta con cinco mesas en la terraza, todas ellas ocupadas a mediodía. Cien metros más allá hay otro bar, sin nombre aparente, también con media docena de personas en sus sillas. Parece poco para el día en el que reabren los bares. "Es un pueblo de 800 personas y es un miércoles a mediodía" recuerda Marisol con una sonrisa. 

 

 

Hay aparente normalidad. El bar, con la terraza llena, queda separado de la comisaría del pueblo por una carretera de seis metros de ancho. Uno frente al otro. El coche patrulla está en doble fila frente al bar. Las furgonetas de los trabajadores y los coches de los particulares sentados también. Las mascarillas siguen presentes en la imagen pero parece que todo el mundo se concede este día de descanso. 

 

 

"No hemos hecho nada malo", grita un señor de avanzada edad desde una de las sillas del bar cuando le preguntamos por la situación. Gesticula y se acerca a uno de los hijos de Marisol para pedirle un licor de hierbas. Este con un gesto le pide que se coloque bien la mascarilla antes de servírselo. Los bares han vuelto en Ulea, pero la precaución parece no haberse ido. 

 

 

 

 

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