
Dentro de la Psicología Humanista, en concreto dentro de la Terapia Gestalt, hay un axioma que dice así: “El todo es más que la suma de las partes”. Es decir, al sumar las partes emergen elementos que por separado no se percibían. Un suculento plato de comida está elaborado con varios ingredientes y el resultado de su combinación es algo diferente a lo que existía antes de cocinarlo. La ópera es la obra de arte completa, es el todo que incluye la música, la poesía, el teatro, la danza, la pintura, la arquitectura, la decoración, la iluminación, el maquillaje y el vestuario.
La palabra ópera viene del italiano y significa obra, obra musical. La ópera nació en torno al 1600 y desde entonces, como otros géneros, ha sufrido una larga evolución. Claudio Monteverdi opinaba que la palabra debía de ser determinante, debía dirigir a la armonía y no servirla. Mozart, al contrario, dotaba a la música de protagonismo sobre la palabra. Fue Wagner quien pretendió equiparar y aglutinar todas las artes en una sola.
Richard Wagner (Leipzig, 1813 – Venecia, 1883) conoció el teatro gracias a su familia y a su pasión por la literatura. Aunque inicialmente estaba decidido a dedicarse a la dramaturgia, su concepto global de entender el arte le llevó a narrar musicalmente sus propios textos. El ideal wagneriano busca la simbiosis entre todos los elementos participativos de la ópera para alcanzar una continuidad sonora que jamás produzca fisuras en la acción.
Wagner basaba su concepción del arte en su admiración de la tragedia griega. La tragedia griega era una representación multidisciplinaria de una idea, por lo que su mayor interés era representar la obra de arte total incluyendo a todas las artes en sus óperas como parte integrante de ellas, no como simples acompañantes.
Las obras de Wagner introducen innovaciones como el “leitmotiv”, que es el tema central recurrente asociado a un personaje o a un suceso. La orquestación crece incluyendo una plantilla de músicos mucho mayor a la de una orquesta sinfónica normal. La melodía en las obras de Wagner es también novedosa. Definida como “melodía infinita”, se aleja de la estructura clásica y rígida de ocho compases, y de su lógica por frases y períodos. Se amplía hasta extensiones insospechadas mediante un proceso en el que se encadenan continuamente motivos conductores logrando que la trama jamás se interrumpa, porque es la acción la que genera el motivo melódico. Para lograr ese continuo apostó por romper con la tradición de dividir el drama entre arias y recitativos. En cuanto a la longitud, una ópera de Mozart dura en torno a media hora, una ópera de Puccini una hora y media y “El anillo del Nibelungo” de Wagner dura entre 15 y 17 horas en función del tempo del director.
El romántico universo de Wagner queda patente en sus óperas: “El holandés errante”, “Tannhäuser”, “Lohengrin”, “Parsifal”, “Tristán e Isolda”, “Los maestros cantores de Nuremberg” y su proyecto más ambicioso al cual dedicó más de 25 años: “El anillo del Nibelungo”, ciclo conformado por “El oro del Rhin”, “La walkiria”, “Sigfrido” y “El ocaso de los dioses”.
Wagner apostó por decisiones insólitas para su tiempo que hoy son imprescindibles en una representación operística: oscurecer la sala para que la atención se dirigiera exclusivamente a la escena, no permitir la entrada y salida de público una vez iniciada la función o no bajar el telón durante los cambios escénicos. La ópera, que hasta entonces era principalmente italiana, se escribió en alemán. Wagner fue uno de los compositores más revolucionarios y controvertidos de la historia de la música. La ópera no volvió a ser la misma después de Wagner.
¿Una ópera es un texto cantado representado en un escenario o es una obra donde todas las artes se armonizan produciendo una muestra artística global? ¿Un cuerpo es la suma de las partes que lo forman o es el organismo resultante de la relación entre todas sus partes? ¿Una sociedad es un conjunto de individuos o las relaciones entre los individuos dan como resultado una sociedad? En mi opinión, los seres humanos construimos obras artísticas o sociedades en función de cómo interactúan sus miembros. No es una relación sumativa sino interactiva.
Un abrazo sonoro global

