
La Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de la Región de Murcia ha desestimado el recurso presentado por el trabajador de una empresa contra la sentencia que declaró procedente su despido por llamar explotadores a sus jefes y decir que llevaban a los empleados “con el agua al cuello”.
La sentencia indica que el despedido, con sus expresiones, “rompió el nexo de confianza mínimo que debe subyacer en la relación laboral”.
El juzgado de lo Social de Murcia, en la sentencia que ahora queda confirmada, declaró que el incidente origen del despido se produjo en las dependencias de la empresa en septiembre de 2018, cuando un superior le dijo al demandante que priorizara la colocación de dos productos urgentes.
Al entregarle la hoja con el apunte de esos productos, según se recogía en la carta en la que se le comunicaba el cese de la relación laboral, le respondió diciéndole que eran unos explotadores y unos sanguinarios y que los llevaban con el agua al cuello.
La sentencia recogió así mismo que este trabajador ya había sido sancionado con anterioridad, en julio de 2014, por faltar al respeto a dos compañeros, hecho que reconoció y se mostró arrepentido, y en enero de 2017, por insultar a otro.
En la carta de despido se le comunicó que no se podía permitir que incumpliera el respeto debido a jefes y compañeros.



