Tu primer cumpleaños, Orfeo
Convendrán los lectores conmigo de la dificultad que entraña el felicitar a un perro, aunque se trate de Orfeo. Y no lo digo por las supuestamente obvias razones que alguien pensará. Por ejemplo, la opción tarta está desaconsejada por motivos gastrointestinales. Lo de las velas, que D. sabe lo que pensará el perro que son, pues tampoco, porque puede asustarse.
Ya en la parte melódica, podríamos abordar el feliz cumpleaños con resultados directamente inocuos. Pero ya irse arriba y cantarle el We are Family, puede hacer pensar al perro lo que es, que en qué casa ha ido a parar.
En fin, descartado todo lo anteriormente dicho e intentando resolver el cómo, pensé “El verbo felicitar, en el metalenguaje canino debe ser, es, el verbo agradecer.”Cuando entendí eso, ya me fue fácil. Miré a Orfeo y estoy convencido de que convino conmigo que esto era así. Respiré aliviado, porque lo mismo pensaba él que no íbamos a felicitarlo, digo, darle las gracias.
Gracias, Orfeo.
![[Img #79661]](https://murciaeconomia.com/upload/images/02_2021/1056_af4256b8-76ba-4db4-8d91-c6429bc28371.jpg)
No sabía que la diminuta figura que nos habían entregado en una caja de cartón en el ya citado desolado paraje próximo a las Torres de Cotillas, nos iba a dar tantos motivos de estarle agradecidos, y poder felicitarlo hoy. Una jugada divina del destino.
Y entonces me brotaron todas las felicitaciones. Gracias Orfeo por todas esas conversaciones inexistentes en tu inteligencia, pero llenas de contenido entre los dos, y gracias también porque siempre han concluido con una caricia.
Gracias Orfeo por todas y cada una de las veces que en este tiempo nos hemos cruzado la mirada para comprendernos, aunque sea sin entendernos. Gracias por advertir si estoy triste o contento y adaptar la forma de sentarte en tu cojín, a estas cambiantes circunstancias de la condición humana.
Gracias por tu alegría al verme por las mañanas. Gracias, amigo, por tu compañía sin condiciones. Por tu presencia sin obligación. Gracias por querer que esta casa sea la tuya y por confiar en nosotros para cuidarte.
Y gracias por proporcionarnos nuevos amigos. Tus amigos caninos de Pipican, un colectivo variado de razas, me refiero a los canes, con esa perrita que tanto te gusta desde pequeño: Crash.
Y gracias también por haber podido conocer a los dueños de los demás caninos. Cuando no te teníamos y los veía desde lejos formando círculos en el emplazamiento Pipican, como si fueran chamanes, o algún colectivo metodista en pleno centro, me preguntaba de que hablarían. Ahora ya lo sé. Hablan, sin tener que decirlo, de lo mismo que te escribo hoy.
Hablan de cariño, cuidados, afecto, compañía, fidelidad. Unos por una razón, otros por otra.
Pero estoy seguro Orfeo, de que todos, todos tus buenos amigos canes, y los que no son canes, te quieren felicitar, ahora que ya has entendido el sentido…
Tu primer cumpleaños, Orfeo.





















