
Baleares exige desde este jueves pruebas negativas de coronavirus a los viajeros que lleguen de comunidades con una incidencia acumulada de covid-19 en los últimos 14 días superior a 100 casos por 100.000 habitantes, cuando hasta ahora era de 150, con lo que deberán presentarlas los de 13 comunidades.
Este jueves entra en vigor el endurecimiento de esta medida de control de acceso anunciada el martes, que implica que deberán presentar esa prueba negativa los viajeros que lleguen a Baleares desde Andalucía, Aragón, Asturias, Canarias, Cantabria, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Cataluña, Comunidad Valenciana, Galicia, Madrid, Navarra, País Vasco y Ceuta y Melilla, según la web del Gobierno balear.
Quedan exentos los viajeros de Extremadura, Murcia y La Rioja, ya que el Gobierno aplica la IA14 de los datos del Ministerio del 2 de marzo. Estos listados estarán vigentes hasta el 18 de marzo.
El listado de comunidades autónomas cuyos viajeros deberán presentar pruebas se revisará cada 15 días y se publicará en dicha web.
El Gobierno balear ha adoptado esta modificación de los controles que aplica desde el pasado 20 de diciembre, dada la mejora de la situación en Baleares, con una IA14 de 68,9 en la actualidad, y el objetivo es evitar la posible entrada de casos positivos desde regiones con mayor incidencia que el archipiélago.
Hasta ahora, se pedía la prueba a los pasajeros, tanto por vía aérea como marítima, de las regiones con una IA14 superior a los 150 casos.
Los pasajeros aéreos y marítimos que lleguen desde las comunidades o ciudades autónomas con incidencia mayor a 100 deberán presentar una prueba PCR negativa, hecha en origen 72 horas antes de viajar, o hacerse una de antígenos a su llegada a Baleares (siempre y cuando la motivación de su viaje responda a una de las causas contempladas como justificadas).
Todos los pasajeros deben rellenar un formulario de control sanitario disponible en la web del Ib-Salut y presentarlo en el punto de entrada.



