
Felipe VI y el jefe del Gobierno, Pedro Sánchez, visitan este viernes la planta de Seat en Martorell como gesto de apoyo al compromiso de la compañía de reforzar su apuesta por España y al sector del automóvil, uno de los más afectados por la crisis derivada de la pandemia.
En su recorrido por las instalaciones, el rey y Sánchez van a estar acompañados por el presidente del grupo Volkswagen, Herbert Diess, y por el de Seat y Cupra, Wayne Griffiths, así como por la ministra de Industria, Turismo y Comercio, Reyes Maroto.
Al término de la visita, se van a exponer los nuevos proyectos del grupo para España para la fabricación de vehículos limpios de nueva generación, han informado fuentes del Gobierno.
El acto (11.00 horas) tiene lugar después de que el Gobierno anunciara este jueves, que va a crear un consorcio público-privado para montar en Barcelona la primera fábrica de baterías de España.
Esta medida allana el camino para que Seat fabrique en Martorell el primer vehículo eléctrico sin emisiones, al ser la condición que había pedido al Ejecutivo.
Ni el vicepresidente catalán en funciones, Pere Aragonés, ni ningún otro representante de la Generalitat van a acompañar al rey y a Sánchez por su rechazo a la monarquía, aunque sí lo va a hacer el alcalde de Martorell, Xavier Fonollosa, del PDeCAT.
La visita a la planta de Seat sucede en paralelo a las negociaciones que tienen en marcha ERC, JxCat y la CUP para reeditar un gobierno independentista tras las elecciones del pasado 14 de febrero.
Fabricar de forma autónoma y competitiva
El proyecto garantizaría así que se pueda fabricar en España de forma autónoma y competitiva un vehículo eléctrico conectado completo y podría incluso, en función de sus dimensiones, suministrar a otras plantas de coches en el sur de Europa.
La ministra de Industria, Reyes Maroto da respuesta a la petición que hizo hace pocos días en Barcelona el presidente de Seat, Wayne Griffiths, que instó al Gobierno a mover ficha de manera decidida por la electrificación.
Seat, filial del Grupo Volkswagen, urgió a contar con una planta de baterías "cerca de Martorell".
En julio de 2020, además, la compañía automovilística presentó un plan de inversión hasta 2025 de 5.000 millones para nuevos proyectos y vehículos, y aseguró que pretendía que la planta de Martorell fabricara automóviles eléctricos a partir de dicho año.
El anuncio del Gobierno da aire, al mismo tiempo, al sector de la automoción en toda Cataluña, muy tocado por la crisis y, sobre todo, por el anuncio de la multinacional japonesa Nissan de cerrar sus centros en Barcelona a finales de 2021.





