
La Asociación Cartagena Futuro, con 25 años de trayectoria, eligió el pasado mes de enero a Ana Cristina Martínez como presidenta, sustituyendo así a Ignacio Borgoñós tras 8 años en el cargo y convirtiéndose en la primera mujer que lidera este colectivo sin ánimo de lucro que se rige por 3 principios: trabajo desinteresado por Cartagena y su Comarca; total apartidismo en su actuación; y colaboración leal con las autoridades, sean del color político que sean.
En MurciaEconomía hemos charlado con la nueva presidenta para conocer de primera mano sus principales proyectos y reivindicaciones. "La mayor fuerza sigue recayendo en la voluntad de los pueblos", asegura.
Es usted la sexta persona que preside Cartagena Futuro y la primera mujer. ¿Las instituciones y entidades públicas y privadas necesitan más mujeres al frente?
Con independencia de su sexo, las instituciones y entidades necesitan más personas preparadas, justas y comprometidas con los fines y objetivos del organismo que representan. Como mujer y defensora de nuestros derechos entiendo que debemos caminar hacia una normalización, y es un camino que todavía no hemos atravesado del todo, pues sigue siendo llamativo que mujeres ocupen determinados puestos. Obviamente queda por hacer.
¿Qué objetivos se ha marcado la nueva directiva?
La principal motivación es dar continuidad al trabajo realizado por la anterior directiva que ha llevado a nuestro colectivo a un nivel referencial en el movimiento asociativo cultural en Cartagena. Pero claro, somos un equipo nuevo y multidisciplinar con personas de gran trayectoria en sus áreas, por lo que cada uno pondremos nuestro sello propio. Historia, cultura, arte, tradición o reivindicación pueden ser algunas de las claves de esta nueva etapa.
¿Cuáles son las acciones más importantes que ha realizado Cartagena Futuro en sus más de 25 años de existencia?
Han sido 25 años de plena integración en el día a día de nuestra ciudad, mirando hacia nuestro pasado para mantenerlo en la memoria colectiva, pero también gestionando y colaborando desde el presente y con vocación de futuro.
La asociación ha trabajado y colaborado en cuestiones de gran calado, como la puesta en marcha de la UPCT; la creación del Hospital de Santa Lucía; en el apoyo al trazado del Corredor Mediterráneo, convirtiéndonos en editores de un estudio; se ha integrado en plataformas como las creadas para la llegada de la Alta Velocidad, la conservación del trasvase Tajo-Segura o la biprovincialidad de la Región.
Más recientemente hay que resaltar iniciativas como ‘Los Culturales’ que, mes a mes, durante los últimos años, han tratado los asuntos más importantes del pasado, presente y futuro de Cartagena.
¿Considera que Cartagena está bien tratada a todos los niveles desde el Gobierno regional?
Rotundamente no. Al igual que la mayor parte de los municipios de nuestra Región. Pero no lo digo yo, lo dicen estudios universitarios y trabajos de profesionales independientes. Solo entre 2008 y 2015 dejamos de recibir 15 millones de euros respecto a lo que nos correspondía de la media regional. Somos un municipio aislado, con servicios esenciales como el sanitario o el educativo en precario y con grandes proyectos generadores de empleo paralizados indefinidamente, sin fechas. Ésta es nuestra realidad, y no es opinión, es información.
¿Cree que desde el Ayuntamiento se hace todo lo posible para que Cartagena reciba lo que le corresponde?
El principal problema que están sufriendo los ayuntamientos es el de su financiación. Partiendo de ahí, la actitud reivindicativa debe ser constante, hay que remarcar que Cartagena es un municipio con muchas necesidades y asuntos pendientes y la sociedad, a veces, puede entender que existe demasiada autocomplacencia, pasividad y postureo. Los gobernantes deben escuchar más a sus conciudadanos. Ahí está la respuesta a su trabajo. Comprendo, y esto es una opinión personal, que deban seguir las directrices de partido, pero ya hemos visto que en ocasiones quien nos gobierna no continúa en su partido o incluso se salta los estatutos del mismo. Deben mirar por sus ciudadanos, por su ciudad y no tanto morderse la lengua para no pedir al de arriba. No descubro nada si señalo que hemos perdido reivindicación a cambio de nada. Cartagena y su Comarca tienen razones para exigir y deben estar sobre la mesa todos los días. Mañana ya es tarde en muchos proyectos.
¿Qué supondría la restitución de la provincia de Cartagena para la ciudad, la Comarca y toda la Región?
A efectos prácticos, tener voz propia en Madrid sería un salto de calidad tremendo. Pero, además, debemos incidir en el aspecto pedagógico para hacer comprender al vecino de Molina, Mula o Abarán que reorganizar la Región en dos provincias es garantizar más recursos para todos, una distribución presupuestaria más justa y dirigida a personas, no a territorios como hasta la fecha. Toda la Región se vería beneficiada y se reflejaría en el medio plazo en un territorio más justo, próspero y quizá con un sentimiento de pertenencia mayor, pues muchos de nosotros empezaríamos a sentirnos representados.
¿Cuáles son sus principales caballos de batalla?
Como dije antes, creo que hay que enfocar los esfuerzos hacia la labor pedagógica. Venimos de cuatro décadas en las que en esta Región se ha fomentado el pensamiento único y eso es algo que no podemos cambiar en cuatro días. Del mismo modo, la sociedad necesita políticos más responsables, con altitud de miras y que se atrevan con los retos que una sociedad cambiante exige. Hacen falta coraje, valentía y vocación de servicio. Entiendo que este año de pandemia no ha sido el más adecuado para nada, pero sí para demostrar que a las pequeñas y medianas empresas no se les deja de lado, que se mira por la cultura y por supuesto las noticias de la continua dejadez, expolio de nuestro patrimonio a todos los niveles y el Mar Menor.
¿Cree que la ZAL y el AVE acabarán llegando a Cartagena?
Bueno, recientemente hemos conocido que una multinacional francesa se postula como urbanizador de la ZAL, algo que las administraciones eluden o torpedean hacer por sí mismas. Además, ahora asistiremos a momentos de grandes cambios con inversión europea gracias a los fondos de Next Generation. Se da un caldo de cultivo para avanzar definitivamente, pero los que vivimos aquí sabemos que solo la lucha y la reivindicación nos acercan a las cosas. Momentos de crisis como los que vivimos son los de las grandes oportunidades, ojalá que también para Cartagena.
El AVE llegaba a Cartagena en 2016, ojalá podamos celebrar ya no solo la llegada del AVE si no que las infraestructuras den paso a la auténtica puesta en el mapa de Cartagena y su Comarca. Hoy en día si quieres ir en autobús a San Javier ya es una odisea.
¿Qué opina de la situación del patrimonio de la Comarca de Cartagena?
Todos sabemos que el patrimonio es un aval para garantizar réditos en el presente y futuro de municipios ricos en historia como el nuestro. Desgraciadamente, hemos sufrido un saqueo patrimonial del que aún nos reponemos. Y si no ha sido mayor fue por la fuerza de la ciudadanía, muy comprometida aquí. Aún así, tenemos retos eternos como el Anfiteatro y las baterías de costa, así como la protección del Molinete. El patrimonio en Cartagena nos obliga a batallar continuamente.
¿Y a nivel social y cultural?
Sufrimos las secuelas de muchos años minimizando a Cartagena y sus potencialidades. Mi visión es positiva en el sentido de que somos un municipio generador de mucho talento a nivel empresarial y en el terreno artístico y creativo. Sin embargo, ese talento carece de oportunidades y somos un municipio con limitadas opciones para el esparcimiento social y cultural. Nuestra potencialidad es ilimitada y quizá no la aprovechemos ni al 10%.
Un deseo para el futuro de Cartagena.
Recibir lo que en justicia nos pertenece. Que los gobernantes se liberen de clichés y vean en este municipio el motor generador de riquezas y oportunidades de las que se puedan beneficiar el conjunto de la Región. Y de parte del ciudadano, responsabilidad y compromiso. La mayor fuerza sigue recayendo en la voluntad de los pueblos.









