El presidente de la Confederación se opone a una tubería que supla la falta de suministro por la avería en el Trasvase
El Sindicato Central de Regantes del Acueducto Tajo-Segura (Scrats) ha pedido hoy la dimisión del presidente de la Confederación Hidrográfica del Segura (CHS), Miguel Ángel Ródenas, por oponerse a que se instale una tubería que subsane la falta de suministro de agua a los cultivos provocada por la rotura de ese canal.Tras la reunión de la Junta de Gobierno del Scrats, su presidente, José Manuel Claver, ha mostrado en rueda de prensa su severa indignación con la CHS y ha pedido además la dimisión del director técnico del organismo de cuenca, Rafael Belchí, nombrado hace apenas diez días, y del jefe de explotación del trasvase Tajo-Segura (TTS), José Luis Nicolás.
Los regantes habían propuesto a la CHS pagar de su bolsillo tanto los 200.000 euros que costaría instalar en solo 10 días una tubería paralela a la que está instalando ese organismo y que elevaría del río Segura al TTS un metro cúbico (m3) por segundo como los 2 millones que supondría colocar otra con capacidad para elevar 4 m3 por segundo, que se añadirían a los 3,4 que suministra el baipás construido por el regulador de esa cuenca hidrográfica.
Pero se han encontrado con que la CHS no solo se niega a que se puedan instalar esas tuberías del Scrats, sino que además ha colocado la suya de forma que no puedan discurrir paralelas a ella las propuestas por los regantes, ha señalado Claver, quien ha anunciado acciones judiciales contra ese organismo del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente.
"Estamos francamente indignados. Nunca nos hemos encontrado tan mal como ahora con la CHS. ¡Qué visión más miope al apartar a los regantes de cualquier posible solución al problema!" del derrumbamiento que tapó uno de los túneles del TTS bajo la sierra de la localidad murciana de Ulea, ha exclamado Claver.
Por su parte, la CHS ha señalado en un comunicado que, a pesar de sus "esfuerzos" para poner en marcha diversas actuaciones que aumenten el caudal de agua suministrado al TTS y de su "voluntad de estudiar cualquier otra opción factible que se plantee, dificultades técnicas derivadas de la falta de espacio, así como la necesidad de permisos de los propietarios de los terrenos, imposibilitan la conexión que ha propuesto el Scrats en la zona del azud del Golgo".
A este respecto, Claver ha asegurado que en los seis metros de anchura que tiene la zona reservada para la tubería de la CHS cabrían hasta 4, como demuestra un estudio técnico de la Universidad Politécnica de Valencia que ha facilitado a la prensa, lo que permitiría impulsar al TTS desde el Segura hasta 8,4 m3 por segundo, aun así, menos de la tercera parte de los 30 que suministraba ese acueducto antes de su rotura, a finales del pasado junio.
"No podíamos ni imaginar tantas mentiras de la CHS, que nos dijo que el trazado para su tubería tenía 4 metros de anchura, cuando son 6, de lo que nos enteramos por el ayuntamiento de Ulea. Es inconcebible" que no haya por parte de la Confederación "ni colaboración ni comprensión hacia los regantes a los que se debe y que quieren ayudar de buena fe y pagando".
Por último, ha destacado que el embalse de La Pedrera, en la localidad alicantina de Orihuela, tiene capacidad para suministrar agua a la zona del campo de Cartagena, que con 40.000 hectáreas consume la mitad del agua de regadío del TTS, solo durante unos 3 meses, por lo que, dado que las obras de reparación de su rotura durarán más de 6, se causarán "graves perjuicios" tanto a esa zona como a la de Campotéjar, en la ciudad murciana de Molina de Segura.

