
Pocas personas no han oído hablar del trading online; estas dos palabras, de origen anglosajón, hacen referencia a la participación de los individuos en los mercados financieros mediante el uso de plataformas digitales. Esta modalidad, ya muy extendida en la actualidad, ha experimentado un crecimiento abrumador en los últimos años, potenciado por el desarrollo de las tecnologías y la expansión del uso de los dispositivos móviles.
Hace tan sólo un par de décadas, los pasos a dar antes de participar en los mercados eran mucho más largos y tediosos. Para empezar, había que contratar un bróker o agente especialista en los mercados; esto se solía hacer a través de teléfono o fax, lo que alargaba considerablemente los tiempos de espera. Una vez llegados a un acuerdo, comenzaba el proceso técnico para confirmar todos los detalles de la operación a realizar, siempre por parte del agente que a su vez se llevaba una comisión. Es fácil pensar en películas como El lobo de Wall Street, que muestran la cara más cruda y teatral de los mercados en la década de los 90.
Mucho dista este escenario del que se nos presenta a día de hoy. En la actualidad, lo único necesario para participar de los mercados es tener acceso a un dispositivo móvil, una conexión estable a Internet y una cuenta del banco. Así, un individuo puede descargar una plataforma de trading online, y en cuestión de minutos comenzar a comprar y vender el instrumento financiero de su elección. Así, podemos decir que el desarrollo tanto de estas plataformas como la mejora y propagación del uso de Internet y los dispositivos móviles han colaborado enormemente al crecimiento de esta modalidad.
Entonces, ¿es este método online más ventajoso, o era el antiguo mejor? Como todo, siempre depende a quién se le pregunte. Para los agentes tradicionales, la pérdida de clientes y capital en comisiones ha sido más que notable, con muchos teniendo que desaparecer o reajustar su posición como participantes en el mercado. Sin embargo, si la misma pregunta es lanzada al aire en una habitación llena de pequeños inversores, la respuesta está clara: el trading online gana por goleada. ¿El por qué? La desaparición del costo extra que suponían las comisiones de los agentes, sumado a la rapidez y facilidad para el manejo de la cartera de instrumentos no dejan lugar a dudas. También con estas plataformas surge el acceso a herramientas tales como calculadores o gráficos de trading, que no hacen más que ayudar al inversor particular a entender mejor el mercado.
En definitiva, el crecimiento del trading online de los últimos años ha sido exponencial. Y aunque nunca se sabe qué va a ocurrir en el futuro, todo apunta a que esta tendencia al alza no va a hacer más que mantenerse o incluso aumentar más.


