
La lluvia ha hecho acto de presencia esta mañana en el estadio Enrique Roca, habitualmente conocido como Nueva Condomina, y ha dificultado aún más si cabe el proceso de vacunación al que algo más de 2.000 murcianos debían enfrentarse.
Largas colas, frío y lentitud para una vacunación que se centraba en personas de entre 70 y 79 años que iban a recibir la primera dosis de Pfizer.
"Hace un frío que pela", explicaba en la cola Mari Cruz, una murciana que acompañaba a su tía de 72 años a ponerse la vacuna. "No es lo más cómodo para gente de 80 años, está lleno de rampas y escaleras", aseguraba bajo la lluvia.
El motivo de recurrir al estadio en detrimento de los centros de salud está enmarcado en la política de "agilización del proceso" que desde la Consejería de Salud se considera más favorable.



