
La empresa tecnológica AI Talentum impulsará la digitalización en la industria conservera del pescado, a través de la implantación de un banco de pruebas industrial inteligente, portátil y capaz de medir y prevenir las pérdidas en el sector de alimentación. Además, el sistema alineará a las conserveras con la economía circular, sostenibilidad medioambiental y reducirá costes.
La misión de la empresa instalada en el Centro Europeo de Empresas e Innovación de Murcia (CEEIM) consistirá en la creación de una metodología que agrupa maquinaria y software que reproduce las condiciones de fabricación de una industria. Este equipo inteligente será portátil, lo que es novedoso, ya que hasta ahora, son las empresas las que deben desplazarse a los bancos de pruebas industriales para hacer los ensayos.
La monitorización del trabajo en la fábrica se basará en sensores que analizarán distintas variables, desde el consumo eléctrico o de agua hasta las toneladas de pescado que entran y salen, sin interferirse en ningún momento en el proceso productivo.
Mediante su banco de de pruebas digital, AI Talentum tiene el desafío de reducir en un 10% la pérdida de pescado durante su fase de procesamiento del pescado para conserva. Para ello, su propuesta consiste en un sistema inteligente de monitorización que controlará y cuantificará en tiempo real las mermas de alimento durante la cadena de fabricación. Así, se logrará detectar e identificar los puntos más críticos con inmediatez.
La propuesta de la tecnológica permitirá a la industria conservera de pescado y marisco avanzar en su compromiso con la sostenibilidad medioambiental, dentro de uno de los sectores que más contribuye al desperdicio y pérdida de alimento en su cadena de suministros, al afectar hasta un 35% de la materia prima trabajada en fábrica. Ya en 2016, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) alertó sobre la necesidad de reducir este porcentaje.
En España, la producción española de transformados de pescado y marisco fue de 825.543 toneladas en 2019, último año del que se tienen datos del INE. De este volumen, un 44,9% corresponde a pescados en conserva o preparados, lo que supone unas 382.800 Tm.

