Tienes activado un bloqueador de publicidad

Intentamos presentarte publicidad respectuosa con el lector, que además ayuda a mantener este medio de comunicación y ofrecerte información de calidad.

Por eso te pedimos que nos apoyes y desactives el bloqueador de anuncios. Gracias.

ENTRE TÚ Y YO

Cuando hablamos

Ángeles Hernández-Gil Jueves, 06 de Mayo de 2021 Tiempo de lectura:

 

Los españoles tenemos tendencia a flagelarnos con frecuencia. De la misma manera giramos hacia la prepotencia. También nos gusta chismorrear sobre los demás y sobre política. Hablamos mucho, discutimos sin parar. Creemos que solucionamos algo poniendo por delante nuestras conclusiones. Queremos llevar a los demás a nuestro terreno a toda costa. Transformamos un simple diálogo, cualquier intercambio de ideas en una batalla que hay que ganar.

Tener en cuenta a los demás es una peculiaridad que no debemos pasar por alto. Pero ocurre muchas veces, que aún estando muy alerta, para pillar estas cosas que suenan y resuenan, como una conversación que no dice nada, lo que vulgarmente se llama “diálogo para besugos”, se convierte en una disputa que no tiene sentido. Son como pequeñas gotas de teoría aprendida, que fluyen en el aire, y que nada tienen que ver con lo que dice la otra persona, solo se van filtrando sin ninguna identidad. Solo son situaciones sociales, donde manejar bien la propia estima satisface el ego.

 

A veces pasa que sin esperar nada para el provecho personal, se aplaude y se da por bueno lo que dicen otros evitando discusiones. Suele pasar en reuniones de amigos. Una buena costumbre porque se demuestra discreción y habilidad para quedar siempre bien, y evitar asuntos no gratos, sin obviar que puede ser la trinchera perfecta para no salir derrotado. La timidez frena muchas veces cosas que no se dicen, se pierde la ocasión y se calla por la misma razón, aunque tener una actitud crítica ante la vida supone pensar por sí mismo, y pisar la realidad de lo que se desea decir.

 

A propósito de todo esto recuerdo a Rosa Montero. Admiro mucho su poder alegre de persuasión, sus palabras claras, sencillas, inteligentes dando en la diana: “Lo más dañino de un político es cuado utiliza la ideología en sus leyes, más que la cuestión social”. Esto lo dice una mujer tan admirable y valiosa cuando observa con atención, Así mismo dice cosas como: “Debemos debatir; eso sin duda, pero no demonizar”. Me atengo a estas cosas que leo, y me apoyo en quien las dice, como en este caso.

 

Ella es una escritora inteligente, dinámica, con buen humor y mucho sentido común. Me gusta su cara redonda y expresiva, la vivacidad que desprende su mirada oscura. Cuando nos regala su estupenda prosa. Me encandiló un artículo que publicó en las redes, al principio de la pandemia; describía la inestabilidad que se empezaba a vislumbrar, algo que se nos venía encima, o ya estaba ahí, como un techo quebradizo.

 

Mientras iba trazando sus palabras, hacía una soberbia exposición de un vídeo que habían grabado los bailarines de la Ópera de París, en la intimidad de sus casas, con sus hijos enredando en la cocina, mientras preparaban el desayuno, haciendo todos juntos una coreografía doméstica nunca vista, una verdadera improvisación de destreza y belleza, desafiando la adversidad.

 

Me pareció de una gran naturalidad su forma de exponer el momento incierto en el que nos habíamos metido. Sus impresiones iban calando tanto como la música y la danza, en un ritmo matemático. Una lectura sin interrupciones, rápida de leer e interpretar. Y es que, cuando una persona se expresa de esa manera nunca deja indiferente.

También recuerdo que esos instantes imprevisibles, todavía sin asimilar, empezaban a ser dolorosos. Así que convertir en evasión el día a día era escapar del sufrimiento. Una sencilla obligación que nos ayudó a levantarnos, inventarnos, imaginarnos…, y que, también me atrevo a afirmar, supimos controlar nuestra vida que de repente se nos había hecho muy pequeña.

 

            ¡¡Feliz semana!!    

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.