
Otros cuatro meses más deberán esperar los usuarios de las piscinas municipales de Wsell de Guimbarda y la Urbanización Mediterráneo, gestionadas por concesionarias, para volver a estas instalaciones. "Como mínimo ése es el plazo que ahora pregona el Gobierno local para reabrir las piscinas que mayor demanda tienen en el municipio", lamenta MC Cartagena.
Dos meses antes, dada la preocupación de la formación por el cierre de ambas infraestructuras, el Ejecutivo municipal manifestó que la apertura estaba prevista para el mes de abril, si la situación sanitaria evolucionaba favorablemente, cuestión que está sucediendo.
Sin embargo, "el Gobierno vuelve a desdecirse", asegura MC, "y a escasos días del fin del estado de alarma, confirman que permanecerán inoperativas durante todo el verano, negándose a trabajar en compatibilizar su uso con las normas sanitarias de obligado cumplimiento".
En este sentido, el concejal y responsable de Deportes de la formación, Ricardo Segado, subraya "la doble moral del PP más rancio. El mismo que se salta el cierre perimetral para ejercer de palmeros de Ayuso en Madrid, se agarra a la pandemia para evitar gestionar y tomar las medidas necesarias para hacer compatible la utilización de las piscina con la seguridad sanitaria”.
“Primero hablaban de abril, ahora, otros cuatro meses de espera. Mientras tanto, cientos de usuarios de las instalaciones con más demanda en Cartagena son obligados a trasladarse lejos de su domicilio o a perder las pautas terapéuticas que muchos vecinos han de seguir por prescripción médica. Ya sabemos qué salud importa a Noelia Arroyo; la de su bolsillo, sus familiares y las concesionarias a las que no quiere molestar”, argumenta Segado.
Al hilo de lo expuesto, el edil cartagenerista ha añadido que “en el próximo Pleno preguntaremos a Noelia Arroyo para que detalle el tipo de acuerdo al que ha llegado con las concesionarias para pactar el cierre de las piscinas durante tanto tiempo”.
“Seguiremos exigiendo respuestas para una situación que les retrata. Favores a afines, desprecio a la ley y el cuidado por lo propio. El añejo y autoritario PP está de vuelta. Los efectos, ya lo sabemos, los pagamos de nuestros bolsillos”, concluye Ricardo Segado.









