El Gobierno regional casi duplicará este año el presupuesto de la Consejería de Presidencia, Turismo y Deportes para responder a “uno de los desafíos más importantes de la historia de la Región y consolidar la reactivación”, para lo cual “es imprescindible recuperar el turismo, principal motor de desarrollo económico de la comunidad”, según explicó hoy el consejero Marcos Ortuño en la presentación del proyecto de presupuestos de su departamento para 2021 en la Asamblea Regional.
Estos presupuestos darán respuesta “al nuevo modelo de gestión turística” que será necesario en un escenario poscovid, de modo que permita abordar los nuevos retos y una previsible mayor competencia entre los destinos, explicó el consejero. Esa transformación por la que apuesta el Gobierno regional tiene como cometido “convertir la crisis en una oportunidad, priorizando factores como la seguridad, la responsabilidad ambiental y social, la digitalización y la profesionalización del sector”, indicó Ortuño.
Así, la Consejería triplica los fondos destinados a apoyar y recuperar el sector turístico y hostelero, de modo que “refuerza extraordinariamente la confianza del Gobierno regional en este sector y da soluciones a las dificultades que atraviesa después de más de un año de pandemia”, señaló. El Instituto de Turismo (Itrem) destinará la mayor parte de sus fondos (30,5 millones de euros) para líneas de ayudas directas de apoyo al sector, que se suman a los 22 millones dispuestos en 2020.
La estrategia se basa en un plan de acción con seis ejes fundamentales: revitalización de los destinos; estrategia de publicidad y comunicación; comercialización; reinvención de los productos turísticos; digitalización e inteligencia turística; y formación, mejora de la empleabilidad y cualificación de los recursos humanos.
El presupuesto total de la Consejería aumenta en 38 millones de euros, un 90 por ciento, y se sitúa en 80 millones. “Porcentualmente es el área que más crece, una apuesta clara del Gobierno regional por el turismo, el deporte y la juventud. Una apuesta que no tiene contestación”, manifestó Ortuño, quien añadió que “es, además, un presupuesto activo, que se anticipa a situaciones y crea las condiciones necesarias para que esos cambios que necesitamos sucedan”.





