
Las comunidades insulares son las que más incidencia de ERTE registran, en concreto Canarias un 10,9% y Baleares un 6,8%. Con porcentajes más moderados, pero por encima de la tasa nacional (3,3%) se sitúan Catalunya (4%), la Región de Murcia (3,9%), Melilla (3,6%) y Asturias (3,5%).
Ya por debajo de la media del país se encuentra la Comunitat Valenciana (3,1%), la Comunidad de Madrid (3%), Ceuta (3,9%), Cantabria (2,8%), Andalucía, Castilla y León, Galicia y Euskadi (todas ellas con un 2,7%). Cierran la lista, con el mayor porcentaje de profesionales en ERTE, La Rioja (2,4%), Navarra (2,3%), Aragón (2,1%), Castilla- La Mancha (1,8%) y Extremadura (1,5%).
El informe de Randstad Research también destaca que, tras registrar el máximo en abril del año pasado, con cerca de 3,4 millones de trabajadores en ERTE, este indicador se ha moderado hasta estabilizarse por encima de los 600.000 profesionales en los últimos ocho meses.
“Aunque los indicadores sanitarios nos permitan sentir cierto optimismo con respecto a la recuperación económica, seguimos comprobando que el ERTE es un mecanismo al que continúan recurriendo las empresas y que resulta de vital importancia para su supervivencia y para el bienestar de los trabajadores”, recuerda Valentín Bote, director de Randstad Research.
Dos de cada tres empleos destruidos ya se ha recuperado
El estudio “Mercado de trabajo en 50 titulares” señala otros datos positivos en lo que respecta al mercado laboral. Según Randstad Research, el 62,6% del empleo perdido entre marzo y abril de 2020 ya se ha recuperado.
Además, tras más de un año de crisis, la afiliación recupera tasas interanuales de crecimiento positivas, un 3,2% más en abril, hasta rozar los 19 millones de afiliados, aunque se tienen en cuenta también las personas que se encuentran en situación de ERTE.
En cuanto al paro, aumentó en 341.000 personas en el último año, aunque durante el primer trimestre descendió en 66.000, lo que sitúa la cifra de parados en 3,65 millones y la tasa de paro en el 16%.
A nivel sectorial, la hostelería y el comercio al por menor concentran las mayores pérdidas interanuales de empleo, mientras que las actividades sanitarias y la educación son los sectores donde más creció la ocupación.
La importancia de la formación
Randstad Research subraya la relación positiva entre estudios superiores y empleo. El segmento de profesionales con estudios universitarios y FP superior tiene una tasa de paro del 10,2%, la única por debajo de la media, situada en el 16%.
Además, durante el último año la proporción de ocupados con educación superior creció en dos puntos, hasta un 46,6%, y disminuye la de ocupados con baja cualificación (aquellos que han completado, como mucho, la etapa de secundaria obligatoria) en 2,1 puntos, hasta el 29,7%.
El estudio elaborado por Randstad Research también destaca que más de 2.150.000 ocupados teletrabajan de manera habitual en nuestro país, lo que supone el 11,2% de los profesionales.
Porcentaje de ocupados que teletrabajan más de la mitad de los días
La Comunidad de Madrid (21,6%), Catalunya (15,2%) y Asturias (11,2%) lideran las tasas de teletrabajo por comunidad autónoma, seguidas por Baleares (8,9%), la Comunitat Valenciana (8,3%), Castilla y León (8%), Andalucía (7,9%), Galicia (7,7%), La Rioja (7,6%), Canarias (7,5%) y Ceuta (7,1%).
Los porcentajes más discretos de teletrabajo se registraron en Euskadi, Castilla-La Mancha (ambas con 6,8%), Melilla, Extremadura, Cantabria (todas con 6,2%), Aragón (6%), la Región de Murcia (5,5%) y Navarra (5%).

