
La Comunidad ha convocado una nueva edición del ‘Programa de consumo de frutas, hortalizas y leche en las escuelas’, campaña coordinada por las consejerías de Educación y Cultura y de Agua, Agricultura, Ganadería, Pesca y Medio Ambiente, que pretende sensibilizar a los alumnos sobre los beneficios del consumo de estos alimentos y su carácter imprescindible para una buena salud.
El programa para el curso 2021/2022, que repartirá más de un millón de raciones entre los escolares, está dotado de un presupuesto de 869.854 euros (593.934 euros para frutas y hortalizas; 275.920 euros para leche y derivados lácteos), y está orientado a todos los centros educativos de la Región de Murcia que imparten Educación Primaria y Centros de Educación Especial. Como novedad en este curso se incluye la distribución de leche.
Durante el curso escolar, los alumnos tendrán la oportunidad de consumir frutas y hortalizas variadas, entre las que podrán encontrar: melón, sandía, frutas de hueso, cítricos, frutas de pepita, plátano, uva, fresas, zanahorias, tomates cherry, guisantes, habas, coliflor, brócoli, lechugas, y leche y sus derivados lácteos.
Al alumnado se le distribuirán un mínimo de 12 raciones. Cada estudiante recibirá una ración en cada una de las entregas, considerando una ración entre 80 y 140 gramos de producto, equivalente a una pieza de fruta mediana (pera, manzana, plátano, etc.).
Este programa también incluye la realización de medidas de apoyo y acompañamiento con la finalidad de crear hábitos de consumo saludables en el alumnado participante.
El director general de Innovación Educativa y Atención a la Diversidad, Juan García Iborra, destacó la importancia que adquiere una campaña que entre sus objetivos “pretende provocar un acercamiento del alumnado a las frutas y hortalizas, de forma que se vaya incrementando paulatinamente su consumo, y concienciar a las familias y a la comunidad educativa de la relevancia de una alimentación sana y variada en la adquisición temprana de hábitos saludables, contribuyendo a una mejor calidad de vida”.
Los expertos coinciden en que una dieta sana desempeña un papel fundamental en la reducción de los índices de obesidad y de los riesgos de enfermedades graves en la edad adulta. Para ello, es imprescindible que la dieta incluya un consumo suficiente de fruta, verduras y leche.

