
El próximo curso académico será presencial en la Región de Murcia, tendrá una mayor plantilla de FP y Ayuda a la Diversidad, pero no contará con profesores Covid de refuerzo, según ha anunciado este martes la consejera de Educación y Cultura, Mabel Campuzano.
La titular de la consejería ha presentado en rueda de prensa los detalles del curso 2021-2022, en la que ha descartado la contratación de estos docentes porque el Ministerio de Educación no lo ha estipulado y no ha destinado fondos.
Campuzano no ha aclarado en qué casos los centros educativos podrán desdoblar un grupo sin estos profesores Covid y ha aseverado que habrá un aumento de la plantilla, sobre todo en Formación Profesional, debido a la implantación de nuevas titulaciones, y en Atención a la Diversidad.
Preguntada por la denuncia de CCOO de que habrá un recorte de plantilla de 493 docentes para el próximo curso, especialmente en Primaria y Secundaria, la consejera ha aclarado que no se cerrarán las contrataciones hasta que no se fijen los cupos, pero ha adelantado que "siempre se incrementa".
El Gobierno regional ha garantizado la presencialidad de las clases para el próximo curso, excepto en los niveles de alerta 3 y 4 (los máximos establecidos), en los que se implantaría la semipresencialidad a partir de 3º de la ESO.
No obstante, Campuzano ha matizado que las medidas para minimizar los contagios en las aulas serán "revisables" según la evolución epidemiológica.
Así, las mascarillas son obligatorias en los alumnos mayores de seis años y la distancia entre ellos deberá ser de un mínimo de 1,5 metros, aunque en situaciones excepcionales podrá rebajarse hasta 1,20 metros o, incluso, un metro.
Campuzano ha remarcado que la presencialidad está justificada por la mejora de la situación epidemiológica, la inmunización de los docentes y la anunciada vacunación de los alumnos mayores de 12 años a partir del próximo mes de agosto.
La orden con estas medidas, que ha sido publicada hoy por el Boletín Oficial de la Región de Murcia, da autonomía a los equipos directivos a tomar las decisiones que estimen oportunas para garantizar la presencialidad y la seguridad de la comunidad educativa.
De esta forma, los directores podrán adaptar horarios de los docentes y del alumnado, escalonar las entradas y salidas al centro, fraccionar o agrupar sesiones, establecer franjas horarias antes o después de la asistencia ordinaria del resto de cursos, así como horarios vespertinos.
Además, podrán redistribuir aulas y destinar a la docencia otros espacios del centro, reasignar profesorado entre los distintos cursos o grupos y desdoblar o redefinir grupos de alumnado para la impartición de las clases o la realización de actividades concretas.
Asimismo, se evitarán las actividades deportivas, lúdicas o colaborativas que impliquen la posibilidad de mezclarse con otros grupos de alumnos o centros escolares, especialmente los viajes de estudios, excursiones o similares, mientras dure la crisis sanitaria.
La organización en Infantil se mantiene en grupos burbuja, mientras que en Primaria también se organizará mediante grupos de convivencia estable, manteniendo la máxima distancia posible.
El transporte escolar funcionará con el aforo completo, el uso de mascarilla será obligatorio en su interior y los alumnos conservarán su mismo asiento durante todo el curso.
En los comedores escolares, el aforo será del 80 por ciento y se aumentará en un 30 por ciento la plantilla de monitores de comedor, sin que sea necesario guardar la distancia de seguridad al ser, por regla general, un grupo de convivencia estable.
Finalmente, la ratio media en Infantil estará por debajo de 20 alumnos por primera vez en la comunidad murciana, mientras que el 75% de estas aulas tendrá menos de 25 niños, lo que muestra el descenso de la natalidad que registra la Región de Murcia en los últimos años.



