
![[Img #83903]](https://murciaeconomia.com/upload/images/07_2021/2865_foto-002.jpg)
Alejandro Garrigós
Servicio de Urgencias y Hospitalización
Hospital Veterinario Universidad de Murcia
Con la llegada del verano y en lugares con temperaturas cálidas todo el año, como es el caso de la Región de Murcia, debemos extremar las precauciones a la hora del cuidado de nuestras mascotas, ya que pueden sufrir golpes de calor.
Consideramos un golpe de calor cuando las condiciones de calor y humedad hacen que la temperatura corporal sobrepase los 40ºC. Nuestros perros y gatos regulan su temperatura a través del jadeo y de pequeñas glándulas en las almohadillas. Este proceso es bastante lento, por lo que unas condiciones adversas de temperatura y humedad mantenidas apenas 15 minutos pueden desencadenar este proceso, que puede llegar a ser mortal hasta en un 40% de los casos.
Por este motivo la prevención es muy importante, especialmente en las razas más susceptibles, como las braquicefálicas (perros bulldogs y carlinos, gatos persas…), pero también en animales con sobrepeso, cachorros, geriátricos, animales enfermos (por ejemplo, con enfermedades cardiorrespiratorias o del sistema nervioso…), razas nórdicas o de capas oscuras…
![[Img #83904]](https://murciaeconomia.com/upload/images/07_2021/3254_b412812e-75c2-4988-84ef-36778494137d-002.jpg)
Las situaciones que debemos evitar, entre otras, serían los paseos a las horas centrales del día cuando la temperatura es más alta y los ejercicios intensos; además durante los paseos deberemos disponer de agua para permitir que nuestro animal se hidrate, evitar suelos calientes como el asfalto e ir por la sombra.
Tampoco debemos dejar a los animales dentro de un vehículo, ni siquiera con las ventanillas a medio subir, ya que la temperatura sube muy rápido y no da tiempo a su organismo a eliminar ese calor. Siempre que dejemos a nuestra mascota en un sitio sin vigilancia deberemos asegurarnos de que podrá tener acceso a sombra, agua y buena ventilación.
Las consecuencias de un golpe de calor son debidas a que el aumento de la temperatura corporal repercute sobre el sistema cardiovascular (arritmias), ocasiona acidosis metabólica y problemas respiratorios y neurológicos (edema cerebral). Los primeros síntomas que se pueden detectar en un animal que está sufriendo un golpe de calor son: respiración muy rápida y forzada, dificultad de movimiento, tambaleo, alteración de la salivación, lengua y mucosas azules, temperatura corporal por encima de 40ºC, depresión mental, diarreas, vómitos e incluso hemorragias. Los efectos pueden ser temporales o permanentes y pueden ser muy graves.
Si nuestro perro sufre un golpe de calor, es necesario que nos calmemos y actuemos de forma rápida y eficiente. Lo primero que tendríamos que hacer es contactar con nuestro veterinario e informarle de la situación. Mientras nos dirigimos a la clínica, podemos conseguir que la temperatura corporal baje, pero nunca de forma rápida. Debemos colocarlo en un lugar fresco, no es recomendable cubrirlo con toallas ni someterlo a medidas extremas (ni baños en agua fría ni ponerle hielo) y seguir en todo momento las indicaciones del veterinario. Se le puede mojar con agua, pero ésta no debe ser ni muy fría ni caliente. Además, podemos proporcionarle agua para que beba, siempre que esté consciente y sin precipitarse, no debe beber grandes cantidades ni demasiado rápido.
De todo lo expuesto se deduce que un golpe de calor es una situación de extrema urgencia que pone en peligro la vida de tu mascota. Por eso es fundamental actuar rápido, así como prevenir y tratar las enfermedades que predispongan a sufrir un golpe de calor.

