
Mercadona pagará una sanción de 2,5 millones de euros por un proyecto piloto que la compañía implantó en 48 de sus 1.640 tiendas y que permitía detectar personas con orden de alejamiento de sus establecimientos.
El grupo de distribución acepta así la propuesta hecha por la Agencia de Protección de Datos “ante la indefinición y dudas legales sobre el sistema”, a pesar de contar con 37 autorizaciones judiciales, e inició sus pruebas después de presentarle el proyecto a la propia Agencia. La compañía también indica que, durante la prueba, que finalizó el pasado mayo, “se siguieron igualmente todos los procedimientos de información, control y transparencia”.
Mercadona explica también que el sistema, “con la correspondiente autorización judicial y tras contrastar científicamente, aplicando un primer filtro tecnológico y una segunda verificación visual” detectaba que la persona identificada tenía una orden de alejamiento vigente y procedía a notificarlo a las fuerzas y cuerpos de seguridad, responsables de hacer cumplir la medida en vigor”.
Asimismo, indican que “no se guardaba ningún tipo de información del resto de personas, pues se eliminaba en su totalidad en 0,3 segundos que es la duración de todo ese proceso, lo que imposibilita totalmente la posibilidad de identificar a las personas sobre las que no existe una prohibición judicial de acceso al establecimiento”.
Para la implantación y puesta en marcha de esta medida que “perseguía reforzar la seguridad tanto del personal de la tienda como de los clientes”, la compañía destaca que “desde el primer momento mantuvo un contacto estrecho con las autoridades correspondientes”.









