
El Sindicato Médico de la Región de Murcia, CESM, denuncia la falta de oportunidad del Servicio Murciano de Salud y el Gobierno regional para atajar, de una vez, el grave problema de la falta de médicos en las áreas periféricas de salud.
Desde el Sindicato Médico CESM recuerdan que, durante muchos años, han venido denunciando la grave situación en los centros sanitarios, tanto en Atención Primaria como en hospitales, de las áreas de salud periféricas. Estas zonas comprenden los municipios del Noroeste (Bullas, Caravaca, Cehegín, Calasparra y Moratalla); Altiplano (Yecla y Jumilla); Cieza (Cieza, Abarán y Blanca) y Lorca (Lorca, Águilas, Aledo, Puerto Lumbreras y Totana).
En estas áreas, subrayan, el déficit de médicos reviste especial crudeza, con realidades tan duras como las del hospital de Caravaca, donde actualmente hay alrededor de un 25% de las plazas de médicos sin cubrir por la falta de aspirantes. Esta situación, que se ha hecho crónica con el paso del tiempo, provoca una sobrecarga laboral muy elevada para los facultativos que trabajan en estos centros; el incremento de las listas de espera y una merma en la prestación de los servicios que recibe la población.
La escasez de facultativos para cubrir determinadas especialidades o la disminución del número de efectivos en los hospitales y centros de salud deteriora la calidad asistencial, obliga a reducir prestaciones y obliga a la población a tener que desplazarse a otros núcleos de población para tratar patologías que están incluidas en la cartera de servicios de sus áreas pero que no se pueden realizar por la falta de recursos humanos.
Estas diferencias entre municipios producen una inequidad entre ciudadanos, quienes tienen un acceso desigual a las prestaciones del Sistema Nacional de Salud dependiendo de su domicilio.
Este deterioro ha obligado, por ejemplo, a que los médicos del área del Noroeste se hayan manifestado recientemente ante la falta de respuesta del Servicio Murciano de Salud. Incluso los profesionales que trabajan en estas zonas se plantean cambiar sus puestos de trabajo por la situación de abandono y las nulas soluciones que la Administración plantea a este problema urgente de resolver.



