El empleo en el sector se redujo un 2,1% durante el último año
La Memoria de Supervisión Bancaria en 2010, que hoy publica el Banco de España, recoge cómo durante el último año las entidades continuaron el proceso iniciado en 2008 de reducción del número de oficinas operativas. A 31 de diciembre bancos y cajas tenían 43.303 sucursales en la red, 1.230 menos que el año anterior, y la densidad de oficinas se situó en 11,2 por cada 10.000 habitantes mayores de 16 años.Durante este tiempo, también se redujo el personal en activo, cuya cifra total se situó en 263.392 empleados en el sector (un 2,1% menos que en el ejercicio anterior). En ambos casos influyó el proceso de reestructuración de las cajas de ahorros, aunque gran parte de estos recortes se harán a lo largo de este año.
Por segundo año consecutivo descendió igualmente el número de cajeros automáticos (696 menos, un 1,2%), mientras que continuó la expansión de los terminales puntos de venta (1,48 millones, un 2,6% más que el año anterior).
En la memora anual del Banco de España se recuerda que durante 2010 sólo se produjo una medida cautelar de ‘intervención’. Fue el 22 de mayo cuando se produjo la sustitución de los administradores de CajaSur y la designación del FROB como administrador provisional (Fondo para la Reestructuración Ordenada Bancaria). Solo 55 días después se adjudicó la caja andaluza, mediante un proceso competitivo al que fueron invitadas varias entidades españolas y extranjeras, a la Bilbao Bizkaia Kutxa (BBK). Asimismo, durante 2010 se concluyó, a través del Fondo de Garantía de Depósitos de Cajas de Ahorro, el proceso de resolución de la crisis de CCM, iniciada el año anterior, cuyos activos y pasivos se integraron en Cajastur.
Reestructuración de cajas
Respecto a la reestructuración de las cajas, el Banco de España recuerda que estás representan el 37% de los activos del sistema bancario español. Como resultado del proceso de reestructuración, este 37% puede quedar de la siguiente forma: nueve cajas, que representan un 13% de los activos de todo el sistema, cumplen satisfactoriamente con los nuevos requerimientos de capital, aunque en algunos casos abordan voluntariamente su transformación en bancos; cuatro cajas o grupos articulados en torno a Sistemas Institucionales de Protección, que representan un 15% del total de activos, proyectan el desarrollo indirecto de su negocio a través de bancos y aspiran a cumplir las exigencias de capital mediante la captación de capital de terceros, sin necesidad de utilizar recursos públicos (entre ellas, Cajamurcia). Y las cinco cajas restantes, que representan el 9% de los activos de todo el sistema bancario, tendrán que acudir a las ayudas del FROB, lo que supone que obligatoriamente deberán cambiar su modelo societario para realizar la actividad financiera a través de bancos, en cuyo capital entrará el FROB, como es el caso de Caja Mediterráneo.

