
En los últimos años el sector laboral y empresarial ha cambiado considerablemente. De hecho, si hace 10 años nos hubiesen dicho que el teletrabajo sería una alternativa real a la oficina y que no haría falta hacer un gran desembolso económico para disponer de equipos electrónicos de última generación, probablemente no lo hubiéramos creído. Sin embargo, el renting tecnológico lo ha hecho posible.
Renting tecnológico: ¿Qué es y por qué resulta tan interesante para las empresas?
El modelo de renting no es nuevo; de hecho, lleva años instaurado en el sector automovilístico. El renting permite a las empresas contar con los vehículos necesarios para su flota de forma mucho más rápida y ventajosa que optando por la compra. Sin embargo, en el ámbito tecnológico no ha sido tan habitual.
En concreto, se trata de un servicio que permite a las empresas y trabajadores autónomos alquilar equipos informáticos y dispositivos electrónicos a cambio del pago de una cuota mensual durante un tiempo pactado por contrato. Esto se traduce en una serie de beneficios incuestionables para el negocio:
- Mayor ahorro. No hace falta realizar una gran inversión para disfrutar de ese ordenador, tablet o teléfono móvil que tanto necesitas. Aunque sea de alta gama, sólo vas a pagar por el tiempo durante el cual lo vas a usar.
- Siempre lo último en tecnología. Basta con rescindir el contrato y firmar uno nuevo que haga referencia a un producto más moderno. Así, la empresa tiene la certeza de estar siempre a la vanguardia tecnológica y de no perder terreno ante su competencia por falta de presupuesto.
- Soporte técnico incluido. Al tratarse de un alquiler, el equipo no es propiedad del arrendatario. Por tanto, es la empresa proveedora del renting tecnológico la que se hará cargo de cualquier problema que el dispositivo pudiese sufrir durante el período de vigencia del contrato.
- Control de gastos. El desembolso en la cuota del renting es siempre el mismo durante todos los meses. Por tanto, se puede presupuestar con facilidad y, en consecuencia, establecer las partidas exactas para su pago.
- Ventajas fiscales. Todas las empresas y autónomos pueden desgravar el IVA de la cuota mensual del renting. Asimismo, si es un dispositivo básico para la actividad del negocio, tienen la posibilidad de desgravar dicha cuota al completo.
Sin duda, todas estas ventajas pueden suponer un impulso para la economía. Al fin y al cabo, las ventajas del servicio animan a muchos jóvenes y no tan jóvenes a poner en marcha sus negocios, ya que necesitan realizar menores inversiones iniciales para costearlos.
Aspectos clave a considerar antes de firmar un contrato de renting tecnológico
Evidentemente, el contrato en el que se pacta el renting tecnológico tiene una serie de cláusulas que conviene leer con detenimiento. En primer lugar, deben conocerse las consecuencias del incumplimiento de las condiciones pactadas, tanto por parte de la empresa arrendadora como del arrendador.
Además, se debe pensar con detenimiento en la duración del contrato y en las limitaciones de uso establecidas por la empresa prestadora del servicio. Dos aspectos que pueden hacer que, por muy buena que parezca la oferta, no sean lo que necesitas. Por su parte, negociar las condiciones de mantenimiento en términos de sustitución y velocidad de reparación, así como la posibilidad de cambiar los equipos por otros más modernos cada cierto tiempo, también es importante.
En definitiva, el renting tecnológico es el modelo de negocio del futuro. Al menos, en lo que respecta al abastecimiento de equipos tecnológicos para las empresas. Es cierto que parece más complicado que esta fórmula acabe llegando al público de forma generalizada, pero para los negocios ofrece muchas ventajas. El ahorro a corto plazo, la posibilidad de gestionar el presupuesto más cómodamente y la renovación periódica de los dispositivos son las más importantes. Habrá que estar atentos a su evolución en un futuro cercano.









