
Llevaba ya varias noches durmiendo francamente mal. No sabía lo que me pasaba, y el asunto comenzaba a preocuparme. Sabemos de las repercusiones que conlleva dormir mal de forma crónica.
De pronto, al hacer la cama por la mañana, caí en la cuenta: lo único que sucedía era que… ¡¡me había olvidado hacer la rutina de estiramientos y meditation!! ¡Me despisté! Stretch me in the beard, I said to my self.
Admito que hacer la rutina cuando estoy tan cansado me cuesta horrores… pero que bien me viene cuando la hago!!! ¡Así que a veces procrastino y me dejo llevar por la flaqueza! Humans...
Tras la “iluminación”, cambié la forma de operar y antes de cenar saco la colchoneta y empiezo la rutina del descanso.
Así la he llamado. “Rutinas del descanso”:
- Estiramientos
- Meditación
- Phone off
- Cena ligera (micro biótica)
- Reading
Y lo que sucede cuando descansamos adecuadamente, es que se liberan unas hormonas (HGH) que producen la regeneración de neuronas y tejidos. Y así vivimos más y mejores ladies and gentleman’s.
Cuando no descansamos adecuadamente lo que sucede es lo contrario: se liberan al torrente sanguíneo una serie de hormonas que aumentan los radicales libres (nor adrenalinas, cortisol) y producen más fatiga.
Vamos más al médico y vivimos peor. ¡¡No hagáis que los Médicos trabajen más por favor!! Algunos van saturated. Dormir mejor, comer mejor, pensar mejor, *moveros mejor *.
En resumen, esa ha sido la clave: cambiar la actitud. Eso me ha llevado a descansar mejor y a tomar mejores decisiones. Porque cuando uno descansa toma mejores decisiones.
Hay muchos cambios que no están en nuestras manos realizar, desde la temperatura que marca el termómetro… (otros si la tienen), hasta incidentes que no podemos controlar. Sin embargo, hay algo que sí que podemos elegir: nuestra Salud.
Como nos sentimos todos los días. Conocer el cuerpo es esencial para nuestro bienestar.
Un saludo, queridos lectores.

