
Tras un nefasto año y medio ‘pandémico’ en el que se suspendieron la mayoría de las celebraciones con la flor como protagonista: Semana Santa, bodas, comuniones… y se restringieron las asistencias a otras festividades como el Día de la Madre, el sector de la flor cortada confía en recuperar este año las ventas con el tirón del Día de Todos los Santos, una conmemoración que para los productores supone en torno al 20% de las ventas anuales.
La producción de flor en la Región representa un 20% de la producción nacional, siendo la comunidad autónoma por detrás de Andalucía con mayor peso en España, por delante de otras regiones tradicionalmente ‘floristas’ como Valencia, Galicia, Cataluña y Canarias.
En Murcia hay censadas unas 200 explotaciones destinadas al cultivo de flor en unas 400 hectáreas que generaban unas ventas en torno a los 17 millones de euros anuales. Después del varapalo que supuso 2020 y más de la mitad de 2021, muchas de estas explotaciones redujeron su superficie de cultivo ajustando la oferta a una demanda que aún no se ha recuperado. Aún así, el Día de Todos los Santos y los Fieles Difuntos (1 y 2 de noviembre) se convertirán en la verdadera prueba de fuego para unos floricultores que también están con el agua al cuello.


