La Tesorería de la Comunidad da prioridad al pago de la nóminas con los fondos destinados a las subvenciones a ayuntamientos, empresas y universidades
El 'segundo' Plan de Pagos de la Comunidad Autónoma, que fue aprobado el pasado 2 de julio para liquidar las deudas no comerciales de la Administración Regional está en el aire y las previsiones de pago pueden demorarse de forma importante. Así lo han reconocido a este periódico altos cargos de la Comunidad Autónoma, quienes indican que la razón es que "no hay un duro". "Sólo hay dinero para el pago de las nóminas y poco más", añaden las mismas fuentes.
Este pla daría continuidad a que aprobó el ministerio de Hacienda y suscribió la Comunidad Autónoma para liquidar las deudas con los proveedores comerciales anteriores al 31 de diciembre de 2011. Aquél, polémico porque aplazaba hasta cinco años el pago de las deudas más elevadas y exigía a los acreedores quitas y asumir los costes financieros de las operaciones con los bancos, se afrontó con fondos procedentes del Instituto de Crédito Oficial. Las facturas aceptadas alcanzaron un total de 1.025 millones de euros.
Este 'segundo' plan se diseñó para liquidar las deudas con los ayuntamientos, empresas públicas y privadas, fundaciones y universidades por deudas no comerciales. Es decir, subvenciones aprobadas y no pagadas y, según establece la orden del 2 de julio de la consejería de Economía y Hacienda, se adoptaba para deudas superiores a los 20.000 euros. Esta orden venía a desarrollar las condiciones de los planes de pagos ya recogidos en la Ley 1/2012 de 15 de marzo modificada por la Ley 6/2012 de 29 de junio.
De esta forma, la orden establecía un plazo de adhesión al plan que se abrió el 11 de julio y finalizaba el 27 del mismo mes. Precisamente, el mismo día que se cerraba el plazo se publicó una segunda orden ampliando el periodo de adhesión hasta el 14 de septiembre. La razón que se esgrimía desde Hacienda era facilitar la presentación de solicitudes. Sin embargo, había una segunda razón para la prórroga: retrasar los pagos pendientes.
Y es que, según indican fuentes de la Administración regional, las arcas de la CARM no tienen los 200 millones de euros con los que estaba dotado el plan. O, al menos, el dinero de la 'caja' se está destinando a otros fines como el pago de las nóminas.
Este pla daría continuidad a que aprobó el ministerio de Hacienda y suscribió la Comunidad Autónoma para liquidar las deudas con los proveedores comerciales anteriores al 31 de diciembre de 2011. Aquél, polémico porque aplazaba hasta cinco años el pago de las deudas más elevadas y exigía a los acreedores quitas y asumir los costes financieros de las operaciones con los bancos, se afrontó con fondos procedentes del Instituto de Crédito Oficial. Las facturas aceptadas alcanzaron un total de 1.025 millones de euros.
Este 'segundo' plan se diseñó para liquidar las deudas con los ayuntamientos, empresas públicas y privadas, fundaciones y universidades por deudas no comerciales. Es decir, subvenciones aprobadas y no pagadas y, según establece la orden del 2 de julio de la consejería de Economía y Hacienda, se adoptaba para deudas superiores a los 20.000 euros. Esta orden venía a desarrollar las condiciones de los planes de pagos ya recogidos en la Ley 1/2012 de 15 de marzo modificada por la Ley 6/2012 de 29 de junio.
De esta forma, la orden establecía un plazo de adhesión al plan que se abrió el 11 de julio y finalizaba el 27 del mismo mes. Precisamente, el mismo día que se cerraba el plazo se publicó una segunda orden ampliando el periodo de adhesión hasta el 14 de septiembre. La razón que se esgrimía desde Hacienda era facilitar la presentación de solicitudes. Sin embargo, había una segunda razón para la prórroga: retrasar los pagos pendientes.
Y es que, según indican fuentes de la Administración regional, las arcas de la CARM no tienen los 200 millones de euros con los que estaba dotado el plan. O, al menos, el dinero de la 'caja' se está destinando a otros fines como el pago de las nóminas.

