
Compartir la vida con alguien en pareja es algo muy profundo. Empieza siendo una semilla, que conforme la vas cuidando y regando va creciendo hacía el exterior, lo que se ve, aquello visible, que se palpa. También sus raíces crecen tan profundamente como la relación de pareja lo haga.
Siento que hay tantos mitos y tanta información desactualizada, para la época en que vivimos, sobre el amor, que considero importante que todo el activismo y todos los conocimientos se pongan al servicio de la humanidad, para derruir el amor romántico y construir un amor de pareja sólido, libre de formas, donde cada pareja cultive el tipo de relación armoniosa que quiere.
Creo que no hay una única forma de relacionarse en la intimidad de los cuerpos y corazones que se funden, sino que cada alma elige como hacerlo en este plano y que esto puede ir cambiando según camine por la vida.
Una relación de pareja es algo donde lo individual se une hasta un punto al nosotros. Pero ese punto es el que permite que cada uno sea uno mismo y libre. Donde ese nosotros nos nutre para sumarnos. Porque si te suman, pero no te complementan porque bonita mía, ya somos completas, no necesitas de una media naranja, ya que tú, querida lectora ya eres la naranja entera.
Las relaciones de pareja a veces pasan por momentos de dificultad, donde parece que todo se tuerce y en ocasiones, uno de los motivos son las sombras de cada uno que se proyectan en la relación.
¿A qué me refiero con las sombras? Las sombras son todo aquello que limitan nuestra mejor versión y no nos permite vivir en esencia, es decir, las heridas, miedos, inseguridades, creencias limitantes, etc.
Muchas veces todo esto es lo que se muestra en una relación. Creemos que es un problema de pareja y lo que de verdad ocurre es que hay patrones disfuncionales en cada uno de los miembros, que todavía no hemos sanado ni hemos aprendido de ellos. Por tanto, en la relación, al estar junto a otra persona y compartirnos se ven más. Se activan para que las podamos hacer conscientes y darles su lugar. De esta forma, dejaremos de estar reaccionando con el exterior cada vez que algo nos activa por una herida.
Las relaciones de pareja son un lugar maravilloso para crecer y sanar. Además de abrirnos al amor y al placer con la persona elegida.
Con este artículo, te invito tanto si estás o no en una relación de pareja, a que empieces a caminar por el mundo del desarrollo personal y a ir hacía tu mejor versión. De esta forma, cuando elijas estar con alguien lo harás desde una elección de amor y no por llenar ningún vacío o porque desde tu parte inconsciente te atraiga esa persona para sanar algo.

