Paolo Gentiloni, comisario europeo de Finanzas
La Comisión Europea ha recortado las expectativas de crecimiento de España en 2021 en más de un punto y medio: del 6,2% que pronosticó en julio hasta el 4,6%. Con esta previsión, Bruselas deja a España fuera de la cabeza del crecimiento y por debajo de la media de la UE-27, que es del 5%.
El único aspecto positivo es que la previsión para el año próximo es un crecimiento del 5,5% frente al 4,3% de media de la UE y un 4,4% en 2023. Con esta previsión, España no recuperaría los niveles económicos previos a la pandemia hasta el primer trimestre de 2023.
El comisario europeo de Finanzas, Paolo Gentiloni, quiso restar importancia a esta rebaja y señaló que “espera que el PIB de España se mantenga en una senda de crecimiento muy fuerte durante los próximos dos años gracias a la implementación del Plan de Recuperación y Resiliencia. Se proyecta un crecimiento del 5,5% en 2022 y del 4,4% en 2023".
No obstante a las previsiones de la CE, el Gobierno, mantiene sus previsiones para 2021, del 6,5%, y así, el secretario de Estado de Economía, Gonzalo García Andrés, sostiene que continúa la recuperación de la economía española, al haber alcanzado los 20 millones de ocupados "por primera vez desde 2008", así como un "récord de afiliación a la Seguridad Social", a pesar de que el Productor Interior Bruto (PIB) "va con un poco de rezago".



