
El sector apícola de la organización agraria Coag y la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) han presentado una investigación sobre la ‘maraña legislativa’ creada por las instituciones comunitarias y estatales para facilitar que se pueda enmascarar de forma “legal” el origen real de la miel. La investigación desvela cómo es posible que el ‘Origen China’ haya desaparecido de las etiquetas de la miel de los principales operadores del sector y cadenas de distribución a pesar de que el 30% de las importaciones que entran cada año en España vienen directamente del país asiático.
Los bruscos cambios en los flujos de entrada de miel en España a partir de 2016 llevaron a Coag a revisar los criterios a partir de los cuales una mercancía importada por un operador europeo adquiere su origen. Así, Portugal pasó en 2020 a ser el principal abastecedor de miel a España (6.698 toneladas, el 21% del total importado ese año). En los primeros meses de 2021 (enero-agosto) sigue siendo origen del 13% de las importaciones.
Por su parte, China se situó como segundo abastecedor de miel en 2020 (4.770 toneladas, el 15% del total importado ese año) y, entre enero y agosto de 2021, se sigue manteniendo como segundo abastecedor de miel (15% del total importado).
Sin embargo, tanto Coag como la OCU han descubierto que en los lineales de los supermercados que el origen China y Portugal había desaparecido por completo de las etiquetas, por lo que se preguntan ¿dónde están esas miles de toneladas de miel?
Con la legislación europea, la miel cosechada en China e importada por un operador portugués, que se mezcle (y, en su caso, caliente) con miel cosechada en España, puede adquirir el origen España si más del 50% en peso de la mezcla final es miel cosechada en España.

