
Hoy que la tecnología es un recurso de uso común, existen distintas maneras de empezar a invertir sin disponer de gran capital ni conocimientos especializados. Una de las mejores alternativas es crear tu cartera de fondos indexados, lo que reduce considerablemente el riesgo.
Invertir de manera online: principales ventajas
El desarrollo informático parece haber permeado la mayoría de las actividades de índole económica de la sociedad. De hecho, no existen hoy mercados ni operaciones comerciales que no puedan realizarse de manera online.
En el ámbito de las finanzas, esto resulta especialmente atractivo para el usuario, puesto que las plataformas de inversión disponen de herramientas y funciones muy simples que permiten entrar en los mercados más rentables del planeta.
La competencia entre los distintos prestadores que ofrecen este tipo de servicios, por otro lado, funciona a favor del usuario. Por lo general, estos ofrecen todo tipo de ofertas y cuentan con promociones de bienvenida que permiten mejorar el rendimiento del capital y obtener otros beneficios.
Los productos informáticos como las plataformas y aplicaciones inteligentes o roboadvisors, son otro complemento fundamental para garantizar el acceso al usuario medio, puesto que automatizan las operaciones y permiten asistir a la toma de decisiones.
Al tratarse de una actividad eminentemente comercial, finalmente dependerá de la estrategia de inversión elegida por la persona y el tipo de activo en el que esta vaya a invertir. Según los grandes referentes del ámbito, la mejor alternativa es crear una cartera de fondos indexados.
Fondos indexados: rentabilidad sostenida
Con la entrada del usuario al mundo de las inversiones y las finanzas han surgido muchos debates sobre cuál es la mejor opción para aquellas personas que buscan hacer crecer su capital sin conocer los pormenores de la actividad.
Las plataformas inteligentes como los roboadvisor resultan fundamentales en este sentido, puesto que facilitan la gestión del capital y disminuyen el riesgo. Sin embargo, todavía es necesario darles una dirección y elegir el tipo de activo financiero en el que queremos invertir.
Los fondos indexados son instrumentos de inversión que imitan el rendimiento de los principales índices bursátiles del planeta. Esto es, imitan su cotización en el mercado para obtener los mismos márgenes de ganancia y reducir el riesgo ante eventuales caídas en el valor de nuestros activos.
Crear una cartera de activos de este tipo nos permite acceder a un beneficio estable y sostenido en el tiempo, por lo que la inflación no disminuye el valor de nuestros ahorros. Su principal ventaja es que permite invertir sin disponer de grandes sumas de capital ni experiencia en la materia.
Por la misma razón, puede emplearse el interés compuesto —un tipo de interés acumulado que nos permite mejorar nuestras ganancias—, para mejorar periódicamente el desempeño de nuestra cartera y el crecimiento de nuestro capital.
Finalmente, un rasgo que favorece crear una cartera fondos indexados, en combinación con un roboadvisor, es su bajo coste. La gestión automática de nuestra cartera, en la mayoría de los casos, no dispone de comisión de custodia, lo que reduce considerablemente su coste y, por lo tanto, mejora el rendimiento final de nuestra inversión.



