
El fondo estadounidense de inversión KKR, uno de los principales accionistas de MásMóvil tras la opa lanzada en 2020, quiere aprovechar la crisis que atraviesa el sector de las telecomunicaciones europeas para intentar hacerse con Telecom Italia a precio de saldo.
La oferta de compra, que aún no ha sido comunicada oficialmente al regulador bursátil italiano, valora la compañía en 11.000 millones de euros y está siendo estudiada por el equipo directivo de TIM, que tiene previsto reunirse el próximo viernes en un consejo extraordinario.
A la espera del visto bueno del Gobierno italiano
La teleco italiana, una de las más rentables de Europa antes de los 2000, ha recibido un oferta amistosa por la totalidad de su capital y a 0,505 euros por acción, lo que supone una prima del 45% respecto al precio de cierre del viernes y del 55% si se tiene en cuenta la cotización de hace un mes.
La oferta está condicionada a la realización de dos controles de confirmación con una duración estimada de cuatro semanas, y el fondo KKR quiere asegurarse de que cuenta con el visto bueno del Gobierno italiano, que tiene la facultad de usar el llamado "golden power" o acción de oro para bloquear operaciones en empresas consideradas estratégicas.
El sector de las telecomunicaciones, tradicionalmente muy potente, sufre desde hace meses una crisis, que ha agravado la pandemia, por la enorme proliferación de operadores, especialmente los de bajo coste, que han desatado una cruenta guerra de precios difícil de lidiar para las compañías tradicionales. En Italia, TIM se enfrenta a la oferta agresiva de la francesa Illiad.
La brutal competencia está obligando a las telecos tradicionales a reinventarse y prestar otros servicios, más allá de los que en el pasado fueron rentables (como internet o la mensajería telefónica), como pueden ser los contenidos televisivos en plataformas digitales, pero ahí también se topan con gigantes como Amazon Prime o Netflix, ya consolidados.









