
El volumen de negocio del sector de empresas que prestan servicios de recobro se vio negativamente afectado durante 2020 por la crisis sanitaria de la covid-19, especialmente durante la primera mitad del ejercicio, de tal modo que la deuda recuperada descendió hasta los 950 millones de euros, un 11,6% menos que en el año anterior.
El valor de la cartera de deuda externalizada para su gestión por empresas especializadas aumentó un 4%, hasta los 260.000 millones de euros. No obstante, el deterioro de la coyuntura económica y del mercado laboral, así como la paralización de la actividad empresarial, se tradujeron en una contracción del ratio de recuperación. Estas son algunas conclusiones del informe ‘Empresas de Gestión de Impagados’ publicado por el Observatorio DBK de Informa.
A pesar de la negativa coyuntura y la paralización de la actividad económica provocada por la crisis sanitaria, los indicadores de morosidad siguieron mostrando una tendencia a la baja por las medidas de apoyo al tejido empresarial y a los particulares afectados. Así, el volumen de créditos de dudoso cobro de las entidades financieras se redujo un 3,5%, hasta los 55.164 millones de euros, mientras que la tasa de impago se situó en el 4,51% a finales 2020.
A corto y medio plazo se espera una moderada recuperación de la facturación sectorial, en un escenario de previsible incremento de la deuda impagada, que se traducirá en un aumento de la demanda de servicios de gestión de impagados para terceros y del volumen de compraventa de carteras.
Las operaciones de compra y fusión entre empresas y el abandono de la actividad por parte de pequeños operadores contribuirán a que siga aumentando la concentración, en un sector todavía formado por numerosas empresas de reducida dimensión. Las cinco primeras compañías alcanzaron en 2020 una cuota de mercado conjunta del 56%, mientras que las diez primeras reunieron el 70%.



